ACTUALIZADO | 21/01/2019 - 12:06

Un archivo que recupera memoria

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Un archivo que recupera memoria

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El archivo de AEBU es «el registro de la lucha y de la fiesta», al decir de Gerardo Caetano en el libro que prepara sobre la historia de nuestro sindicato.

No hay una mejor definición que esta para nuestro acervo fotográfico en cuya preservación trabaja Andrea Moreni, ex secretaria de Prensa y Propaganda.

Rodeada de fotografías todavía sin fecha y con protagonistas aún inciertos Moreni revisa, consulta, clasifica y guarda. Cada día que pasa se van reduciendo los rostros anónimos y los lugares sin identificar y van apareciendo fechas, nombres y ocasiones que ameritaron en su momento ser registradas y guardadas para la posteridad. Arqueología pura, solo que bajo techo.

Para profundizar en esta tarea que implica organizar 8000 fotografías históricas del sindicato, Portal AEBU entrevistó a la encargada de llevar adelante esta tarea minuciosa y empezó por la pregunta más elemental.

PA —¿Qué es un archivo fotográfico?

AM —Para contestarte te podría decir que pasaremos de tener una caja con fotos a un archivo fotográfico cuando le integramos variables de clasificación, cuando las ordenamos, las describimos y las preservamos del paso del tiempo.  Esa información, esos datos integrados a un sistema de búsqueda, permitirán que cualquier militante pueda consultar fácilmente el archivo. 

PA —¿Cuándo surgió la iniciativa de construirlo?

AM —  En 2013 iniciamos el trabajo de archivo de registros audiovisuales. Desde la Secretaría de Prensa y Propaganda se impulsó un proyecto para el rescate de los 500 videos que teníamos en AEBU en cintas de VHS. Ese trabajo se implementó en etapas: se digitalizaron los videos y se les incorporó datos,  en un lindo trabajo de visionado realizado con los compañeros de la imprenta, quienes también habían estado involucrados en la producción de esos videos. Ello se efectuó con la supervisión de Lucía Aljas, licenciada en medios de comunicación.

A partir de allí surgió la necesidad de no solo trabajar en la preservación de los videos, sino también con las fotos  en papel  que venían acumulándose y estaban en un cierto estado de deterioro, porque no habíamos tenido la posibilidad de ordenarlas y de destinar un lugar especial para ellas. Entonces, tomamos la iniciativa hace dos años de dedicar tiempo e interés a su preservación y así poder posibilitar el futuro el acceso a ese material fotográfico institucional.

PA —De manera que el archivo reúne fotografías y videos...

AM —Sí. Aunque en realidad el archivo documental de AEBU trasciende los videos y las fotografías, porque la biblioteca siempre ha sido el lugar natural de conservación de las actas, boletines y revistas del sindicato. Estos documentos de acceso libre son consultados por profesionales y compañeros. Luego se vio la necesidad de dar acceso no solo al material impreso sino también a los registros fotográficos, audiovisuales y audios que conservamos.

PA —¿El archivo ya está completado?

AM —No. Estamos haciendo un trabajo de clasificación a partir de un acervo de 8000 fotografías. Recorrimos varias etapas y una de las primeras fue acercarnos a instituciones idóneas como el Centro de Fotografía de la Intendencia de Montevideo. Ellos, además de formarnos en esta materia, también se ofrecieron para ayudarnos a hacer el archivo. Para ello nos instruyeron sobre las etapas necesarias a recorrer y la primera fue saber con qué material contamos. Por ejemplo, intentar hacer un inventario.

PA —¿Por qué solo un intento?

AM —Primero debimos contar las fotos, porque desconocíamos el volumen que teníamos. Profesionales del  Centro de Fotografía vinieron a pedido de AEBU, realizaron un informe sobre el volumen de fotografías y negativos y nos enseñaron las medidas a tomar para una mejor conservación. El resultado es que tenemos unas 8000 imágenes, de producción propia y de compañeros militantes que donaron su tesoro fotográfico para que AEBU lo custodiara.

Estos asesores nos dieron luego consejos de cómo debe manipularse ese material, por ejemplo mediante el uso de guantes; cómo guardar las fotografías en sobres y cajas específicas, el contacto que debemos evitar, en qué tipo de cajas y de sobres deben ordenarse. Una cantidad de consejos que permiten que la fotografía pueda prolongar su vida útil. También, se nos indicó  en qué condiciones de iluminación, temperatura y humedad almacenarlas y una habitación de la Biblioteca se constituyó en un espacio ideal para contenerlas. 

Además del inventario, otro paso era saber el origen de cada foto, conocer quién las produjo, hacer una descripción de cada una, agruparlas en orden cronológico de acuerdo a los eventos en que fueron obtenidas e identificar quienes o qué está en ellas representado.  En ese trabajo estamos en este momento, haciendo la clasificación del material.

Es una responsabilidad sindical para AEBU tener este material en condiciones, no solo por el hecho de guardarlo, que tiene un valor en sí, sino también por lo que supone para las nuevas generaciones, por su valor de identidad y pertenencia  y como soporte para otras tareas como la formación, la propaganda o la investigación.

PA —Hay una cantidad de fotografías antiguas en el archivo en las que es difícil identificar a las personas. ¿Cómo han resuelto este problema?

AM —Nosotros agrupamos las fotografías atendiendo a detalles finos como la locación o la época, mirando detalles de vestimenta o de entorno físico. Algunos compañeros se han ido acercando para ayudarnos en esa datación, identificación y clasificación, un trabajo que aún no se ha completado. 

 A cada foto va a corresponder un registro en ficha que será digitalizado en una base de datos y la intención es que, una vez confeccionada, se vuelque a una aplicación de acceso libre. Los criterios empleados para esta base de datos serán los mismos que emplean el Centro Fotográfico de la Intendencia de Montevideo y la Fundación Zelmar Michelini. 

PA —¿Has contado con colaboradores para este trabajo?

AM - Sí. Carlos Maresca, ex secretario de Prensa y Propaganda; también algunos compañeros del CDA de Jubilados que mantienen muy fresca la memoria, y otros militantes que ocasionalmente hemos convocado y han concurrido por la biblioteca.

Tenemos interés también en darle nuevos roles al archivo y para ello involucrar a gente joven en el trabajo, además de los profesionales que regularmente nos asesoran, y desarrollar actividades que generen un interés en la fotografía como elemento de identidad con el sindicato. 

PA —¿Tienen un cronograma establecido para llegar en algún momento a completar la descripción de las fotografías y plasmarlo luego en una base de datos?

AM —Como antecedente, nosotros iniciamos el trabajo en el archivo audiovisual en  enero de 2013 y lo terminamos en diciembre de 2014. Fue similar a nuestro trabajo actual, porque consistió en el cuidado, digitalización, clasificación e incorporación de información de 500 videos en cintas VHS que teníamos en AEBU. Este material fue luego llevado a una aplicación de escritorio que se acciona mediante un buscador desarrollado por el área de Informática de AEBU. Podemos entonces aspirar a que en dos años más tengamos algo similar con las fotografías.