ACTUALIZADO | 21/08/2018 - 14:53

Sindicalistas uruguayas reclaman su lugar

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Sindicalistas uruguayas reclaman su lugar

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Con la participación de 230 compañeros y compañeras representantes de más de 30 sindicatos y federaciones, sesionó el sábado 5 el Encuentro Nacional de Género, Equidad y Diversidad.

En esa oportunidad el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira —quien abrió la oratoria— dijo que cuatro hombres deberán abandonar el secretariado luego del próximo congreso y puso su cargo a disposición, si fuera necesario, para lograr un 35 % de participación femenina en el próximo Secretariado Ejecutivo. Reconoció que no se le puede pedir al Parlamento paridad entre los sexos si en la conducción  del movimiento sindical  esta paridad no existe. Consideró que «eso sería una hipocresía». Para poner números a la situación, indicó que en los cargos directivos de la central sindical no se llega a un 20 % de mujeres y que en el Secretariado la cantidad es cero.

Por ello llamó a cambiar decenas de años de patriarcado y reclamó para la próxima votación «equilibrio de sindicatos, corrientes y género», los que consideró «los tres pilares de la unidad». Agregó, entre aplausos, que no quiere integrar más «la foto de 14 varones en el Secretariado Ejecutivo».

Lilián Celiberti, representante de la Intersocial Feminista, recordó que el 8 de marzo de 1986 la representante de su sindicato en el Secretariado, la maestra Mabel Pizarro, propuso la realización del Primer Encuentro de Trabajadoras para avanzar hacia la creación de la Comisión de Mujeres del PIT-CNT.

Desde entonces hasta ahora los 32 años transcurridos «no han sido en vano» y por ello juzgó «importante mantener la memoria, no solo de lo que ha costado llegar hasta hoy, sino también por los compromisos institucionales y por la agenda marcada por la lucha de las mujeres sindicalistas».

En otro tramo de su discurso llamó a «fortalecer nuestras voces en cada uno de los departamentos» a la vez que reclamó «salir a contestar, a debatir con nuestras vecinas y vecinos, compañeras y compañeros de trabajo sobre el significado profundo de una revolución que estamos iniciando».

La directora de proyectos de la FESUR, Viviana Barreto, calificó al movimiento sindical como un «interpelador de la democracia» y acto seguido sostuvo que debería definirse «qué democracia queremos» si no existe un  espacio para las mujeres en los sindicatos.

Barreto señaló como principales enemigos de la mujer al patriarcado y la violencia y agregó que las mujeres no se movilizan «simplemente para ocupar espacios», sino para fortalecer con su presencia, sus matices, percepciones y experiencias, «la herramienta sindical que tenemos para transformar la sociedad».

La actriz e integrante de la Intersocial Feminista Emilia Díaz hizo referencia a un cierto desdibujamiento del peso de la mujer en la sociedad y lo ejemplificó en el cálculo oficial del producto interno bruto (PIB), en el que todas las tareas hogareñas no tienen un valor económico registrado. Por ello abogó por  «cambio de formas, tiempos y consensos institucionales» a la par de balancear los «beneficios y perjuicios» que significa para las mujeres la representación, de la forma en que esta sucede al día de hoy.

Díaz sostuvo que tanto en las organizaciones sindicales como en otras existentes a nivel social se hace «hincapié en la palabra compañero, pero se olvidan de que lo que se comparte es el pan. ¿Y quién hizo el pan?, se preguntó. Y se dice: ‘el maestro de pala, el panadero’, pero históricamente las que nos hemos encargado de nutrir a la humanidad hemos sido nosotras».

No solo es necesario que haya más mujeres, sino que también es preciso cambiar la forma de representación, y «mientras las mujeres no ocupen los lugares que les corresponden nuestros derechos no estarán siendo defendidos», enfatizó.  

Milagro Pau, responsable de la secretaría de Género, Equidad y Diversidad del PIT-CNT, cerró el acto con una breve intervención  en la que agradeció la presencia de las compañeras que llenaron la sala de reuniones del PIT-CNT. Consideró «más que importante» el XIII Congreso y lo juzgó como la oportunidad en la que «debemos y tenemos que exigirnos, como mujeres y como varones, el cumplimiento de lo resuelto en los congresos anteriores». Remarcó el hecho de que, «desde hace cuatro congresos, [está] aprobada una cuota para las mujeres y no se ha cumplido», y pidió que «este congreso pase a la historia por el empoderamiento de las mujeres en el movimiento sindical».

Portal AEBU —a través de la encargada de la secretaría de Prensa y Propaganda Claudia Rodríguez, participante del evento— entrevistó a Daniela Durán, alterna de nuestra compañera Milagro Pau en la Secretaría de Género, Equidad y Diversidad del PIT-CNT. La mayor  expectativa de Durán es «lograr que las compañeras tomen conciencia de que tienen que estar en los lugares de dirección del PIT-CNT, que no pueden ser meras participantes y esperar a que alguien les diga algo». Agregó que «la sensibilidad de la mujer y su compromiso histórico en la construcción del movimiento sindical y en la historia de la humanidad» indican que llegó el momento de asumir el rol de dirigentes que merecen.

Sostuvo también que, una vez en los cargos, «nos vamos a desarrollar y vamos a adquirir experiencia como lo hicieron los hombres». Objetó de esta forma un razonamiento que a veces se esgrime, que es el de alegar la falta de experiencia para negar el acceso a las posiciones de dirección. Por eso agregó: «Pero antes [de adquirir experiencia] tenemos que ocupar los cargos».

En este encuentro  participaron representantes de Artigas, Salto, Paysandú, Flores, San José, Florida, Tacuarembó, Cerro Largo, Durazno, Maldonado, Canelones y Montevideo. La delegación de AEBU estuvo integrada por veinte compañeras pertenecientes a la mayoría de las agrupaciones.