ACTUALIZADO | 22/06/2018 - 12:16

En Conferencia de la OIT Gambera analizó casos de Bolivia y Haití

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En Conferencia de la OIT Gambera analizó casos de Bolivia y Haití

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En varias oportunidades nuestro secretario general y secretario de Relaciones Internacionales del PIT-CNT tomó el micrófono en la Conferencia Internacional del Trabajo número 107 de la OIT.

En una intervención sobre la denuncia de empresarios bolivianos contra su gobierno, por haber fijado —supuestamente sin consulta— el salario mínimo nacional, Fernando Gambera destacó la importancia social de establecer este parámetro. «En el mundo capitalista no hay iguales sino que hay muchos desiguales, y en una instancia como esta propongo que por un momento hagamos el ejercicio de que somos iguales. Entonces, consideremos que el salario mínimo es lo que viene a dar seguridad a los más débiles (quienes a veces no tienen ni la posibilidad de contar con una organización sindical) de tener un piso salarial del que no se pueda bajar».
 
Gambera también se pronunció sobre otra situación generada en el país del altiplano por la rebaja de la edad para el trabajo infantil. Allí el Código del Niño, Niña y Adolescente autorizó el empleo a partir de los diez años. Sin embargo, el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) declaró inconstitucional el artículo 129 de esa norma aprobada en 2016, que rebajaba la edad autorizada para trabajar de 14 a diez años. 
 
Gambera señaló la gran contradicción que el código aprobado (y luego declarado inconstitucional) había significado, al lado de los grandes avances sociales de ese país. Y como prueba de la democracia que rige en Bolivia y de la vigencia de la separación de poderes allí existente, nuestro secretario general resaltó que el conflicto de su Parlamento con las normas de la OIT fue subsanado por el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP). «De todas maneras, con este episodio quedaron en evidencia otras razones generadoras de desigualdad en las sociedades capitalistas, que Bolivia todavía tiene que venir remontando. Bolivia, como tantas otras sociedades, tiene que romper con las brechas sociales impuestas durante tantos años de exclusión y de generación de trabajo mal remunerado».
 
Nuestro compañero se refirió también al caso de Haití, país que plantea suspender la vigencia de varias normas de OIT, entre ellas el Convenio 114 relativo a la jornada de trabajo y al descanso semanal. En ese país se vive «una tragedia humanitaria extendida en el tiempo», sostuvo Gambera. Por ello llamó a no tratar la situación planteada «como un tema técnico», que permita eludir la discusión sobre la jornada de trabajo.
 
Agregó Fernando: «Es trágico escuchar en esta casa decir que la solución que laudaría este problema es suspender o derogar los convenios internacionales». Ello implicaría que «el tiempo de trabajo pasara a ser una cuestión de negociación individual», algo que favorecería «abusos en la extensión de la jornada»  y un aumento en «el poder de los empleadores, porque quedaría a su voluntad la fijación del descanso semanal» para el trabajador haitiano. «Esto no solo es irresponsable, es inhumano en el caso que estamos tratando», sentenció.
 
Posteriormente miró a los representantes gubernamentales allí presentes: «Tenemos que abogar por que muchos de los gobiernos que el otro día durante el debate se rasgaron las vestiduras, enumerando la cantidad de leyes y normas que dicen que tienen en sus países sobre el respeto a las normas de OIT, aboguen porque el gobierno de Haití retome el camino del diálogo social y encare este tema como tantos otros de la restauración de la vida en el país, basado en el  objetivo del trabajo decente. Créanme: esos gobiernos van a quedar contentos con los resultados, porque no es mandando tropas que se resuelven los problemas; se solucionan con el diálogo social».