ACTUALIZADO | 18/10/2018 - 15:31

Ley Trans y respeto por la libertad en sentido amplio

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Ley Trans y respeto por la libertad en sentido amplio

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Se desarrolló el miércoles 26 el panel «Proyecto de Ley Trans e inclusión laboral» organizado por la Secretaría de Género, Equidad y Diversidad del PIT-CNT.

En el evento participaron el presidente del PIT-CNT Fernando Pereira; Milagro Pau, secretaria de Género, Equidad y Diversidad del PIT-CNT; Collette Spinetti, directora nacional del Colectivo Trans del Uruguay y secretaria general de la Confederación Trans de América Latina y el Caribe; Daniela Buquet, integrante de la Intersocial Feminista y de Ovejas Negras y Federico Graña, director nacional de Promoción Sociocultural del MIDES.

A lo largo de las diferentes exposiciones se fue construyendo un sólido mosaico donde los abordajes eludieron las anécdotas personales y se dirigieron a abarcar las situaciones de los diferentes colectivos LGTB. Se ahondó en las causas de su marginación histórica y se celebró el proceso que tiende a naturalizar sus opciones sexuales y el legitimo ejercicio de la libertad; todo ello para salir del bulevar oscuro y andar sin cuidados libremente por las calles y también tener la opción de elegir un trabajo y no que este les sea impuesto.

«Cambio de cabeza»

«Hace 20 años era impensable hablar de gays en los sindicatos. Hoy son aceptados sin reparos porque el movimiento obrero cambió la cabeza». Para Fernando Pereira el avance que está detrás de esta reflexión es el resultado de una profundización del concepto de la libertad que permanentemente ha sostenido el movimiento sindical. Y esta evolución es responsabilidad de los jóvenes, sostuvo durante su intervención en la sede del PIT-CNT.

Para afirmar esta aseveración Pereira trajo como ejemplo causas sociales victoriosas como la del movimiento No a la Baja, la ley de salud sexual y reproductiva y la legalización del uso de la marihuana para fines recreativos. Estas conquistas reflejan un cambio en la sociedad que es palpable en el PIT-CNT, donde conviven cuatro generaciones de militantes y la renovación de las ideas proviene de quienes se incorporan con una visión menos prejuiciosa, más libre y cuestionadora. Son «cambios que hemos acompañado los cincuentones pero generados por los jóvenes, porque el elemento transformador siempre son los jóvenes».

Dentro de esta sucesión de cambios culturales y legales, «ahora la lucha es por el derecho al trabajo de los trans y a tener una vida digna y sin apremios como los que padecen hoy. Cuando uno va a la Marcha de la Diversidad se llena de esperanza, porque ahí hay homosexuales, transexuales, heterosexuales defendiendo el derecho a la libertad de cada uno para tomar su opción sexual. Defender estos derechos, finalmente es defender la libertad. Nadie está obligado a ser transexual. Ahora, el que es transexual no tiene, para serlo, por qué pagar un precio tan alto: vivir indignamente, tener un menor nivel educativo, llegar a determinada edad y tener ingresos muy bajos. Nadie debería pasar por esas circunstancias sencillamente porque tomó una opción personal, porque dentro de su plano de libertad sentía que estaba en un cuerpo equivocado», entendió el dirigente.

Identidad subversiva

«La identidad trans es subversiva porque subvierte un orden establecido, desafía la bigeneridad,  desafía lo esperado y por los tanto estos desafíos ponen en tensión a la sociedad y hacen visible lo que históricamente se quiso ocultar y que históricamente, en el caso de las mujeres trans, fue dejado en la periferia social. Tanto en la periferia de las ciudades como en la periferia cultural, en la periferia de todos los ámbitos».

Y esta presencia marginal «Hoy aparece desde la posibilidad de un marco legal, lo que legitimaría algo que para muchos es ilegítimo y eso pone en tensión a toda una sociedad», expresó inicialmente Collette Spinetti. Dicho de otra forma: «En estas cuestiones hegemónicas de la heterosexualidad blanca, masculina, ciudadana, aparece algo que estaba ahí, que era objeto de deseo, pero debía estar en la noche y en Bulevar».

La dirigente de las organizaciones trans se refirió luego a la resistencia organizada a la ley que se tramita en el Parlamento: «De alguna manera esta legislación visibiliza la posibilidad de que los hijos e hijas de esa cultura hegemónica que se quiere seguir sosteniendo ‘vengan con el cuento de que son trans ahora’, porque la ley así lo dice. En ese mismo sentido, cuando hay tanta oposición contra una ley como sucedió con la ley de interrupción voluntaria del embarazo, deberíamos empezar a pensar cuál es la sociedad en que vivimos y en esa cuestión de que Uruguay, en el concierto regional y mundial es como el paraíso, y en realidad no lo es. Debemos repensarnos como sociedad y desde las diferentes luchas culturales empezar a cambiar esta sociedad».

La ley propuesta, redactada por la propias organizaciones LGTB, «pondrá a las personas trans como sujetos de derechos y no, como hasta ahora, objetos de derechos».

Desigualdades estructurales, prejuicios, y estereotipos

Federico Graña recordó que en 2005, cuando la primera Marcha por la Diversidad, participaron solamente 500 personas y en la FEUU se logró solamente por un voto la adhesión a esta jornada. Agrego que este tema suscitó durante su consideración «un escándalo en el Consejo Federal» y algunos compañeros consideraron que la marcha constituía una «desviación burguesa» perteneciente «a la agenda del imperialismo». Más tarde, se requirió el apoyo del PIT-CNT y ella aportó «muy poca gente». Este fue el punto de partida de las marchas de la diversidad y «de ahí venimos», enfatizó para contrastar este difícil inicio con la pujante realidad actual.

Se felicitó porque, trece años después, viene al PIT-CNT y ve en su puerta la bandera de la diversidad. También lo hace porque desde hace años ve a la central «no solo participando sino también convocando» y en la FEUU «veo a los mismos que antes nos acusaban de imperialistas ahora embanderados con la diversidad». Se trata, dijo, de «cambios muy radicales en pocos años en la vida de las personas».

La discriminación no es una cuestión individual para Graña, sino porque «hay sistemas que han discriminado a los hombres más que a las mujeres, formas de pensar que han jerarquizado a las personas blancas más que a las afro». El panelista no cayó en simplificaciones: «La discriminación no es un acto de buenos y malos, responde a desigualdades estructurales, a prejuicios, y a estereotipos que se construyen para justificar esas desigualdades».  

Más tarde, el director nacional de Promoción Sociocultural del MIDES entregó datos socioeconómicos que impactaron a la audiencia:

  • ingreso promedio de una persona trans en Uruguay es de 7400 pesos y, «si tiene la suerte de superar los 51 años, 3400 pesos». (Esas cifras incluyen los 937 pesos que reciben como transferencia monetaria del Ministerio de  Desarrollo Social).
  • promedio de expulsión del hogar a los 16 años.
  • abandono voluntario del hogar a los 18 años.
  • nivel educativo promedio alcanzado: 34 % enseñanza primaria,
  • solo el 36 % de las personas trans se presentaron para ampararse a la Ley de Identidad de Género porque este trámite tiene un costo de 30 000 pesos.

Toda una información que reclama a gritos políticas afirmativas de discriminación positiva a favor de este sector social.

Vidas al margen

El panel fue cerrado por la intervención de Daniela Buquet, representante del colectivo Ovejas Negras quien en primer término agradeció calurosamente el apoyo que en materias locativa y logística su organización recibe del PIT-CNT; en particular, señaló que la coordinadora de la Marcha de la Diversidad se reúne en el local de la calle Jackson desde hace tres meses. En particular centró su agradecimiento en la Secretaría de Género, Equidad y Diversidad y en la Comisión de Jóvenes. También destacó el compromiso del PIT-CNT con la recolección de firmas a favor del proyecto de Ley Trans en todo el país.

De inmediato Daniela destacó la importancia de esta ley destinada a recatar a una población «que está por completo al margen de la sociedad. A veces, en Uruguay, los que militamos por nuestros derechos nos quedamos en una avanzada que hay que reconocerla y celebrarla, pero seguimos excluyendo a parte de nuestra población». Entonces, agregó, «esta ley llega en un momento oportuno para poder dar un paso más, un paso significativo a nivel mundial, porque poder plantear una ley integral para personas trans es avanzar hacia ese mundo que queremos y por el cual estamos luchando».

La  secretaria de Género, Equidad y Diversidad del PIT-CNT, Milagro Pau, también responsable de la comisión homóloga de AEBU, agradeció a los panelistas por sus aportes e hizo entrega a Daniela Buquet de «las primeras 5000 firmas» en apoyo de la ley recogidas por el PIT-CNT, como adelanto de muchas más que pronto llegarán.

De esta forma se cerró este evento que contó con una nutrida asistencia y fue íntegramente transmitido por Radio Camacuá. La versión completa de estas intervenciones puede escucharse en el sitio de la radio.