|
Crédit Uruguay:
una venta
que reafirma al sistema
El proceso de venta
de Crédit a BBVA, además respetar el compromiso del
banco francés con Aebu sobre la preservación de las
fuentes de trabajo, expuso el vigor de nuestra plaza
financiera, materializado en las cuatro ofertas de
adquisición presentadas.

Desde el principio del proceso de
venta y conocidos los cuatro postulantes, puntualizamos
a las autoridades de Crédit Uruguay que resultaba más
deseable —desde el punto de vista de la plaza financiera
y del sindicato— una fusión con instituciones del tamaño
y el perfil comercial de BBVA o HSBC que con Itaú, con
quien se constataba una gran superposición de redes.
También se preveía entonces un
proceso de fusión traumática en el caso de que esta se
registrara con Itaú, por el hecho de encontrarnos en
conflicto con su financiera OCA, enfrentamiento ahora
superado gracias al alcance de un mejor clima de
entendimiento.
Frente a ofertas de similar monto
económico, los principales de Crédit se comprometieron a
dar prioridad a aquella formulada por una institución de
carácter complementario y con un perfil de negocios
similar, siempre que contemplara el mantenimiento de los
puestos de trabajo existentes, una garantía que reiteró
a Aebu durante todo el proceso de venta.
De los cuatro interesados iniciales
finalmente quedaron solamente dos: BBVA e Itaú, con
ofertas parecidas en lo material, pero con perfiles muy
diferentes en diversos aspectos. El estudio más
pormenorizado de las ofertas determinó que el adquirente
seleccionado fuera BBVA, institución con la que Crédit
ya firmó un acuerdo preliminar, supeditado ahora a la
realización de una auditoría para corroborar la
documentación interna y al estudio de los procesos
contables e informáticos.
Como lo sostuvo nuestro presidente,
Gustavo Pérez, «no dudamos que la información
proporcionada [por Crédit a BBVA] es fehaciente, por lo
que solo resta un mero trámite, que no va a torcer el
rumbo de la negociación».
Se reúnen así dos instituciones con
un perfil de negocios similar y con una escasa
superposición de sucursales. De 37 oficinas que Crédit
posee en todo el país solamente tendría superposición en
seis con el BBVA. Si la oferta aceptada hubiera sido la
de Itaú el problema hubiera sido tres veces mayor: se
habrían superpuesto nada menos que 18 agencias.
Más allá de las seguridades que
este proceso ha dado desde principio a fin, nuestro
sindicato deberá transitar por la discusión de aspectos
relacionados con la futura unificación de dos colectivos
de trabajadores que hoy están regulados por convenios
diferentes y que viven situaciones distintas. Nuestra
idea es que la empresa adquirente de Crédit asegure a
los trabajadores de la institución fusionada una misma
realidad. Las buenas relaciones que nuestro sindicato ha
mantenido tradicionalmente con BBVA permiten suponer que
tampoco en este aspecto se presentarán mayores
dificultades.
Si consideramos este negocio desde
el ángulo del sistema financiero en general y desde la
concentración bancaria en particular, cabe estimar que
si bien se advierte un aumento en este aspecto, superan
la decena los bancos privados que, junto a los
oficiales, están presentes en nuestra plaza. En este
concierto BBVA tendrá un 19 % de los activos de los
bancos privados y un 10 % de los del sistema.
Cabe también indicar que Crédit
Uruguay no fue vendido por su mal desempeño (por el
contrario, muy destacado), sino por una decisión de su
casa matriz que encaró el retiro estratégico de diversas
regiones del mundo para concentrarse en Europa. Este
detalle y la pluralidad de ofertas hablan de la
fortaleza actual de nuestra plaza y de sus perspectivas
para 2010.
Una observación final, que no por última es menos
importante: la venta de Crédit demuestra que los
procesos de fusión y adquisición pueden hacerse a favor
del sistema y sin generar traumas. Algo a tener en
cuenta para el futuro.
|
BBVA: El banco futuro
En tren de hacernos una idea
del banco resultante de la fusión de Crédit
Uruguay y BBVA proponemos un ejercicio de
construcción a partir de los datos de ambas
instituciones. El que sigue es un breve informe
elaborado sobre la base de un trabajo del Cuerpo
Técnico Asesor de Aebu.
Se toma como hipótesis de
partida que los números de la institución
fusionada serán la suma aritmética de los de
Crédit Uruguay y BBVA. Esta cifra seguramente
diferirá (en más o en menos) de lo que muestre
luego la realidad, dado que procesos como el
comentado disparan sinergias, producen cambios en
los modelos de gestión y suponen la interrelación
de diferentes culturas institucionales, cuyos
efectos en el desarrollo del negocio de la nueva
institución se verán en la práctica.
Una foto inicial
Si asumimos como foto inicial
la suma aritmética de los datos de cada banco, la
nueva institución pasará a tener:

Estos números ubican al futuro
BBVA como la segunda institución privada del país,
con casi un 19 % de los activos de la banca
privada y más del 10 % del total del sistema
bancario. (Su principal contendor, Santander,
representa el 33 % y el 17 % por estos
conceptos).
En materia de patrimonio la
fusión permitirá al BBVA alcanzar un 14 % en el
concierto de los bancos privados y un 6 % en el
total del sistema bancario. En comparación la
diferencia es mayor que en el caso anterior,
porque los números de Santander en este rubro son
34 % y 14,40 % respectivamente.
Funcionarios
En materia de personal, BBVA se
constituirá en la tercera institución privada, con
694 funcionarios, luego del NBC (819) y el
Santander (741).
Nota:
Los datos comparativos entre los bancos fueron
extraídos del Reporte de Estabilidad Financiera
para el tercer cuatrimestre del 2009 (setiembre)
publicado recientemente por el BCU.

Nota:
Se registran coincidencias en dos agencias en
Montevideo y otras cuatro de los departamentos de
Paysandú, Salto, Soriano y Maldonado (Punta del
Este).
|
La concentración tiene sus riesgos
En los años noventa América Latina se caracterizó
por un proceso de consolidación bancaria y
entrada de bancos extranjeros. En Argentina, por
ejemplo, la crisis del Tequila de 1994–1995
provocó el cierre de 35 bancos y la fusión de
otros 37. Asimismo, Brasil perdió 76 bancos entre
1996 y 2002.
Después de la crisis rusa de 1998 en Colombia y
tras el «efecto tequila» en México se dieron
situaciones similares.
A pesar de este proceso —que también abarca a
Uruguay, como es conocido— el nivel de
concentración bancaria en América Latina es menor
que el de los países desarrollados, y también
inferior al de otras regiones en desarrollo.
El aumento de la concentración en algunos países
latinoamericanos y la entrada de grandes bancos
extranjeros despertó inquietudes sobre los efectos
que este proceso puede generar sobre la
competencia bancaria, el costo de los préstamos,
la eficiencia bancaria y la estabilidad
financiera.
Ello motivó que el Informe del Progreso Económico
y Social (IPES) 2005, «Desencadenar el crédito»,
del BID, analizara los peligros que usualmente se
asocian con la concentración bancaria.
Este trabajo alertó sobre el riesgo de que los
grandes bancos internacionales puedan explotar su
poder de mercado a través del pago de menores
tasas a los depósitos, del cobro de mayores tasas
de interés sobre los préstamos y de una rebaja en
la calidad de sus servicios.
Otra preocupación es que el proceso de
consolidación puede afectar a los sectores y
regiones de manera diferente. Por ejemplo, la
disminución de la cantidad de bancos puede tener
un efecto negativo en regiones con pocas
instituciones bancarias.
Respecto de estos riesgos, sostiene el informe
citado que «existe cierta evidencia de que los
mercados altamente concentrados se caracterizan
por pagar tasas más bajas a los depósitos y cobrar
tasas de interés más altas sobre los préstamos».
Por otra parte, el IPES estima que no existe una
clara relación entre la concentración y la
eficiencia bancaria. «Por un lado, las fusiones
pueden reducir la presión de la competencia y
promover un menor esfuerzo. Por el otro, pueden
aumentar la eficiencia. Por ejemplo, una fusión
entre empresas que atienden el mismo mercado puede
aumentar la eficiencia al eliminar la duplicación
de actividades. Las fusiones también pueden
incrementar la eficiencia si los bancos son
demasiado pequeños, lo que no les permite explotar
sus economías de escala. Por último, pueden
aumentar la eficiencia si los bancos fusionados
son muy diferentes en términos de tecnología y
eficiencia ex ante».
Más allá de estas consideraciones, el trabajo
reconoce que «los estudios empíricos que se
concentran en los países desarrollados no
encuentran pruebas de que la consolidación mejora
la eficiencia».
El IPES 2005 dejó en claro, sin embargo, que «los
grandes bancos pueden aumentar su exposición al
riesgo porque prevén que el organismo regulador no
dejará que el banco se vaya a la quiebra en caso
de problemas de insolvencia (banco «demasiado
grande para quebrar»). También se destacó: «Es
posible que, a medida que los bancos crecen en
tamaño, se transformen en instituciones complejas,
lo que los hace más difíciles de controlar en
comparación con una gran cantidad de bancos
pequeños».
Un detalle no menor de este trabajo es que no se
detiene a considerar cómo puede verse afectado el
empleo bancario por los procesos de concentración,
pero aquí estamos nosotros para ocuparnos de ello.
|
Banca oficial impulsa nueva plataforma para 2010
Tras la obtención
del aumento salarial reclamado, el Consejo de Sector
Financiero Oficial definió sus prioridades para el año
en curso: reforma del Estado, convenio colectivo de
trabajo, banca de desarrollo, microcréditos y
cumplimiento de convenio en BHU y ANV.
El 19 de enero quedó sellado el
acuerdo entre el gobierno y la Mesa Sindical
Coordinadora de Entes sobre el aumento salarial a
percibir a partir de enero de 2010. Una parte de la
fórmula entonces ratificada para todos los entes
correspondió a la exitosa negociación de nuestra banca
pública —llevada adelante por el Consejo de Sector
Financiero Oficial— donde se logró imponer la visión del
sindicato ante una propuesta restrictiva sostenida por
el gobierno en primera instancia.
De esta forma se calculó no solo lo
establecido en el convenio colectivo del sector —sobre
el porcentaje de la media establecida por el BCU para la
inflación futura y el 1,5 % de recuperación salarial—
sino que también se logró un correctivo que tuvo en
cuenta lo perdido por la diferencia entre la inflación
considerada para 2009 y la que finalmente se dio en los
hechos. Fue así que la cifra ofrecida por el gobierno
—6,58 %— se transformó en un 7,49 %.
La agenda 2010
Nuestra lucha recomienza todos los
años y este 2010 nos encuentra frente a un tema
propuesto con carácter central por el gobierno
recientemente electo: la reforma del Estado. Al respecto
entiende Aebu que los cambios
a efectuarse no deben perjudicar las carreras
funcionales. Compartimos con el gobierno que esta es una
reforma urgente y necesaria para modernizar al país y
sostenemos que para alcanzar este objetivo debe hacerse
hincapié en la inversión pública para dinamizar el
desarrollo productivo. En este camino consideramos
fundamental el papel de una banca oficial al servicio
del país productivo, unido a la complementación de las
empresas públicas y la promoción de un sistema de
compras del Estado, como también lo propone el PIT-CNT.
Otro aspecto central este año es la
renovación del convenio colectivo del sector, por su
importancia en la defensa del empleo y en la mejora
salarial y de las condiciones de trabajo. En este año de
renovación de los directorios de los bancos nuestro
esfuerzo estará dirigido a mejorar su gestión en
aquellas zonas donde detectamos debilidades y a
profundizar el proceso que permitió el ingreso de los
compañeros del ex BDC, con el logro de la totalidad de
los beneficios que perciben los bancarios oficiales.
También se encuentra planteada la
constitución y funcionamiento de República Microfinanzas,
donde está en juego la solución laboral para nuestras
compañeras. Inicialmente han ingresado 19 y luego serán
34, en un proceso de generación de empleo que pensamos
se va a profundizar, con rentabilidad para el BROU e
impacto desde el punto de vista social. Asimismo —y esto
no es nada despreciable— desde el punto de vista
comercial es una iniciativa potencialmente rentable, al
tratarse de una actividad financiera que mueve más de
mil millones de dólares en la región y atiende a la base
de la pirámide social.
A la vez nos planteamos dar una
discusión sobre la banca de desarrollo porque
consideramos que, de acuerdo con el patrimonio de mil
millones de dólares del BROU, y con su ganancia de casi
100 millones de dólares anuales, se puede y debe hablar
de una banca de desarrollo popular como propuesta
sindical. Y dentro de las prioridades del BROU debe
estar lo social, dando financiación y apoyo a los
proyectos con sustentabilidad medioambiental, un valor a
defender desde el sindicato.
Otros temas de destaque en nuestra
agenda 2010 son el Banco Hipotecario y la situación de
los 600 compañeros que trabajan en la Agencia Nacional
de Vivienda, para quienes reclamamos el cumplimiento
estricto de los convenios colectivos del sector. Como se
aprecia, tampoco estaremos ociosos este año en la banca
oficial.
A la busca de un BSE
habitable
Un estudio del Departamento de
Salud Ocupacional de la Facultad de Medicina, elaborado
a pedido de las autoridades del BSE y dedicado a
investigar las condiciones laborales en el banco, arrojó
resultados preocupantes para los trabajadores. En
efecto, se detectó una importante presencia de
enfermedades psíquicas, una realidad cuyos orígenes
deben buscarse en la organización del trabajo en la
institución. Las dolencias relevadas recorren todo el
espectro de las enfermedades mentales y abarcan
angustias, depresión, psicosis y trastornos neuróticos.
Más del 50 % de los trabajadores del BSE que aseguró
sufrir sobreexigencias psicológicas en su trabajo,
declaró no haber sido valorado por su tarea y temía que
sus condiciones de trabajo variaran de un día para otro.
El período de apogeo de estas
enfermedades psíquicas coincide con la acumulación de
los efectos de la prohibición del ingreso de nuevos
funcionarios públicos, medida que se mantuvo vigente
durante tres lustros y que elevó la edad promedio de los
bancarios oficiales a los 46 años. Estas condiciones
produjeron una plantilla sumamente envejecida que debió
enfrentar un trabajo muy exigente.
Efectuado en 2007, este trabajo de
la Facultad de Medicina analizó una situación que desde
entonces ha cambiado por el ingreso de un número
importante de trabajadores jóvenes; estos han modificado
el perfil de la planilla de trabajadores.
Más allá de otros cambios que han
significado una mejora en las condiciones de trabajo, en
materia de mobiliario, ventilación, iluminación y
confort térmico, no todo está resuelto en materia
organizativa. En 2009 el banco puso a funcionar un nuevo
software, circunstancia que implicó para el personal un
enorme esfuerzo de implementación. Simultáneamente entró
en vigencia el seguro obligatorio de automóviles, que
significó 100 000 nuevas pólizas para el banco.
Fueron cambios de procedimientos y
de volumen de trabajo que los funcionarios enfrentaron
de manera satisfactoria, con un comportamiento elogiado
por el directorio y la administración.
Pero también hubo desgaste, por los
cuellos de botella que se generaron. Así pudo
comprobarlo la comisión representativa electa en
diciembre, cuando se enfrentó a una carencia de
respuesta de las autoridades del banco a los problemas
de estrés y sobrecarga laboral. La implementación del
software comenzada en 2009 y que continuará este año es
un proceso mal manejado que repercute sobre los
trabajadores.
La comisión representativa exigirá
al directorio que explique la ruta de los cambios
buscados, porque se han generado problemas en la
atención a corredores y agentes en las sucursales, con
el consiguiente desgaste para los trabajadores. Estas
dificultades se originan en que parte de las tareas se
realizan con el software nuevo y otras utilizan el
viejo. Por lo antedicho está planteada en el Banco de
Seguros una lucha por la mejora en estos aspectos, para
hacer de la institución un lugar habitable.
Cuando la solidaridad entra por los ojos
Compañeros bancarios —jubilados y
pensionistas de bajos recursos económicos— están siendo
examinados en ciudades de todo el país por técnicos del
Hospital de Ojos. El objetivo es decidir sobre
intervenciones quirúrgicas a realizarse en Montevideo
que les devuelvan o mejoren la visión y les permitan dar
de esta forma un cambio significativo en sus vidas.
Estos exámenes se efectúan en el
marco del convenio que Aebu suscribió con el Hospital de
Ojos para la atención de sus pensionistas y jubilados,
en un trabajo encarado junto a Onajpu. La coordinación
de estas consultas médicas es realizada por un grupo de
integrantes del CDA de jubilados que está cumpliendo una
intensa labor con las diferentes seccionales.
Nuestros trabajadores pasivos de
Montevideo son examinados en el centro Tarará Prado, en
Castro 635, por donde ya en la primera semana de febrero
pasaron 85 compañeros.
De esta manera nuestro colectivo se
suma a los beneficiarios de la Operación Milagro, que
dispone de una red de 49 centros oftalmológicos, con 82
posiciones quirúrgicas en 14 países de América Latina y
el Caribe. La existente en nuestro Hospital de Ojos es
una de las misiones de esta iniciativa sanitaria sin
antecedentes, que también cumple su tarea solidaria en
Venezuela, Bolivia, Ecuador, Haití, Honduras, Panamá,
Guatemala, San Vicente y las Granadinas, Guyana,
Paraguay, Granada y Nicaragua.
Una idea de la importancia y la
significación mundial de esta iniciativa cubana apoyada
por Venezuela —y de la cual ahora nos beneficiamos— la
dan estos números: entre 2004 y octubre de 2008 han sido
operadas 1 314 000 personas de 33 países de América
Latina, África y Asia. En 2014 el objetivo del programa
es llegar a la cifra de seis millones de personas
operadas de cataratas, glaucoma y estrabismo, entre
otras enfermedades.
Acuerdo en OCA: ahora hay que cumplirlo
Acuerdos trabajosos luego violados
por la empresa: esta vendría a ser una breve descripción
de nuestra lucha en OCA. Por enésima vez Aebu se
enfrentó a la discriminación antisindical en esta
empresa y, luego de varios meses de movilización, se
arribó a un acuerdo que puede implicar un punto de
inflexión en esta conflictiva historia.
En forma resumida podría destacarse
que la empresa aceptó un cronograma para reparar las
situaciones de injusticia denunciadas por Aebu, y que
adoptará para las futuras promociones un régimen de 1
por 1, entre afiliados y no afiliados.
Este acuerdo resuelve en primer
término los reclamos de 21 compañeros que tenían sus
recategorizaciones pendientes. Más allá de la
importancia de estos casos puntuales, lo más destacable
es que OCA aceptó un nuevo sistema de llamados para el
llenado de cargos.
Con anterioridad a este convenio la
empresa hacía un llamado para un cargo determinado y
luego elegía a quien le parecía, de manera que nuestros
afiliados habían optado por no volver a presentarse a
los llamados para ascensos o categorías porque eran
discriminados.
El nuevo régimen define que los
llamados serán abiertos y que una vez elegido el
funcionario para el cargo, el sindicato será informado.
Si existiera discrepancia con la nominación del
funcionario la controversia será formalizada a través de
un arbitraje.
Lo que dentro del acuerdo alcanzado
puede considerarse como inédito es que, en el caso de un
ascenso o aumento en la remuneración de un no afiliado,
inmediatamente se dispara un mecanismo por el cual este
proceso se debe hacer de común acuerdo con el sindicato
y también de considerarse en este caso a un compañero
afiliado. De esta forma, la empresa deberá llamar
siempre al sindicato y los nombramientos serán
cristalinos.
Finalmente, el premio por los
objetivos alcanzados con la venta de tarjetas —otro de
los aspectos que más nos separaban de OCA— fue también
atendido. En este caso se llegó a un acuerdo para que
los compañeros abocados directamente a lograr los
objetivos lleven un premio por encima de lo que reciba
toda la plantilla.
El compromiso alcanzado, que se
encuentra todavía en su etapa de redacción, sienta las
bases para una forma más civilizada de convivencia con
la empresa. Ahora, a respetarlo.
Tenemos un problema con la disciplina
La incorporación de nuevos sectores
fue en 2009 la tarea principal y lo seguirá siendo en
2010 para el Consejo de Sector Financiero Privado. En
esta línea de acción se concretó con Emprendimientos de
Valor —propiedad de Crédit Uruguay— un acuerdo similar
al que rige en numerosas empresas del sistema
financiero. Entre otras regulaciones, en este convenio
colectivo se establecieron las garantías para la defensa
de los trabajadores en materia disciplinaria.
Ese recurso que ampara a los
funcionarios es uno de los primeros aspectos por los que
se preocupa Aebu, porque a lo largo de nuestro trabajo
en pro de la afiliación de los compañeros hemos
detectado que en la mayoría de las administradoras de
crédito sus autoridades han venido procediendo de manera
arbitraria, tanto respecto al derecho a la defensa ante
sanciones como por la gravedad de las que se aplican.
La política de nuestro sindicato no
cuestiona el derecho a sancionar, pero sí reclama que
esté habilitado el derecho a la defensa para que, con
las reglas claras, el funcionariado sepa a qué atenerse.
A lo ya informado sobre
Emprendimientos de Valor, agregamos que conjuntamente
con Pronto! estamos terminando de elaborar un proyecto
de régimen disciplinario y trabajando en el texto de un
convenio colectivo. Con esta empresa se mantiene un buen
clima de diálogo a través de su departamento de recursos
humanos y sus funcionarios designaron una comisión
representativa provisoria.
Paso a paso vamos logrando la
sindicalización en las nuevas empresas y elevando el
nivel de protección de que gozan sus trabajadores.
|