Palabras de GUSTAVO WEARE, representante del personal de las instituciones, empresas y entidades afiliadas, en la conferencia internacional “Los retos del envejecimiento”, organizada por la Caja Bancaria, con el apoyo del Centro Interamericano de Estudios de Seguridad Social, realizada el 18 de noviembre en el BCU.
GUSTAVO WEARE – Buenos días. Es un gusto que estén aquí. Vamos a hacer una exposición muy breve y fundamentalmente vamos a tratar de actualizar algunos datos de la situación del instituto, que nos parecen centrales a la hora de plantearnos el desafío de cómo encarar los retos que son el objeto central de esta mesa. Nosotros partimos de un concepto que nos pareció muy bueno, que resume la forma de enmarcar estos desafíos, y tiene que ver con algunas definiciones que el Consejo Nacional de Políticas Sociales señalaba, al evaluar el trabajo de la administración anterior, en el sentido de que la sociedad debe garantizar el acceso de toda la población a un proceso de envejecimiento digno. Y en definitiva, el envejecimiento en condiciones de vulnerabilidad no es un hecho fortuito, biológico y natural, sino que tiene que ver con decisiones políticas y con la construcción social y política. Por eso, las instituciones de seguridad social debemos centrarnos en estudiar y trabajar en estos temas.
Seguramente todos recordaremos que la Caja Bancaria tuvo un proceso de adecuación de su marco legal. Básicamente, es una persona jurídica del derecho público no estatal, que ampara al colectivo de los trabajadores de la actividad financiera. Tiene una gestión administrada de manera tripartita desde su fundación, donde participa el gobierno, representado por el presidente, las empresas y los trabajadores, y atiende prestaciones de invalidez, vejez y sobrevivencia, desempleo, y otras prestaciones de salud incorporadas desde esta nueva ley para los trabajadores en actividad.
En estas últimas décadas, la caja ha tenido un cambio que se acompasa con los cambios que tienen que ver con la demografía del país y el mercado de trabajo. La participación de la mujer en el sector creció más del doble. De un 18 % de trabajadoras en el 82, pasamos a un 50 %. Pero además, se dio un proceso de envejecimiento. La nueva ley, al incorporar nuevos sectores, comienza a mostrar signos diferentes: aumenta sensiblemente el porcentaje de los ubicados hasta los 30 años, y se reducen los que están en los 50 años.
En esa composición de edad, los jubilados y pensionistas mayormente se ubicaban bastante por encima de los 64 años, y la expectativa de vida también marca puntos bastante más altos y más importantes en número que los de la media de la población. Estos datos fueron relevados al momento del estudio de la ley, por el Instituto de Estadística de la Facultad de Ciencias Económicas. Nos parecía que era válido para ir ubicando el contexto en que la caja tiene que trabajar. Además, nos parecía de suma importancia aportar un trabajo que realizó la socióloga Sofía Manisse, tomando como base la encuesta continua de hogares de 2008 y 2009. Vamos a resumir cuatro o cinco características, porque nos parece que muestran una caracterización de la foto hoy del colectivo de pasivos del instituto.
Sin duda que después tendremos que ver cuál será la foto de mañana, pero la foto de hoy nos dice que básicamente, hoy hay un 50 % de los pasivos que tiene cónyuge. Sin embargo, entre quienes no tienen, su situación es de viudez. Hay un alto porcentaje que es propietario de su vivienda, y un porcentaje bastante importante, tiene necesidades de realzar reformas o mejoras en esa vivienda. Tenemos un colectivo que tiene asistencia de salud, básicamente pagada por un miembro del hogar. Y también accede a los servicios de emergencia médica.
Es un colectivo que además ha incorporado la tecnología, y en un porcentaje importante utiliza la informática y se conecta a Internet para buscar información o para comunicarse. Es un colectivo que depende de los ingresos que recibe del instituto, tanto en la jubilación como en la pensión.
Seguramente, para el instituto el proceso de envejecimiento poblacional ha tenido un impacto bastante más importante que en lo general. Las condiciones de vida que se muestran marcan que hay un sinnúmero de cuestiones resueltas. Pero estos son los números promedio. Y para los institutos de seguridad social, los desafíos deben ser aquellos porcentajes menores, que en general son los de las situaciones más difíciles. Pero el tema es que estos porcentajes se refieren a una foto de hoy. El desafío es pensar la foto de mañana. En ese sentido es que reafirmamos dos cuestiones: el compromiso de seguir estudiando estos temas, y el por qué de los eventos de este tipo: porque necesitamos aprender y vincularnos a quienes tienen amplia experiencia y están trabajando en esto. Por eso, nuestro reconocimiento a la presencia de los expositores que hoy van a estar con nosotros. Realmente, lo tomamos como un aporte, y buscaremos darle el máximo aprovechamiento.
