Cada vez menos salarios sumergidos en el sistema financiero

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Cada vez menos salarios sumergidos en el sistema financiero

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Entrevista a José Iglesias, presidente del Consejo del Sector Financiero Privado de AEBU en el programa Camacuá y Reconquista de Radio Camacuá.

José Iglesias | Foto: Radio Camacuá
José Iglesias | Foto: Radio Camacuá

Camacuá y Reconquista —En el día de hoy vamos a estar hablando de los consejos de salarios y, particularmente, de un aumento que empezó a regir a partir del 1 de enero. Se trata de distintos sectores del Grupo 14 de los consejos de salarios, correspondientes a intermediación financiera, seguros y pensiones, que recibieron aumentos, como fruto de la negociación colectiva. Para eso recibimos a José Iglesias, presidente del Consejo del Sector Financiero Privado de AEBU. ¿De qué se tratan estos aumentos?

José Iglesias —Son los que corresponden a los acuerdos que tenemos convenidos en los consejos de salarios para los distintos subgrupos del Grupo 14. En cada uno de los subgrupos firmamos un acuerdo y lo que tenemos ahora en enero son las actas que corresponden al cumplimiento de todos esos acuerdos. 

Me gustaría, antes de ir al tema de los números, explicar en qué instancias estamos hoy. Salvo algunos subsectores dentro del Grupo 14 del sector financiero privado, que ahora explicaremos, los convenios en general vencen en junio de 2020 y lo que tenemos en enero es la aplicación de esos convenios.

Así como lo decíamos en 2019, reafirmamos que es fundamental la defensa de los consejos de salarios. [También lo es] el hecho de que se nos llame a negociar en una nueva ronda de los consejos de salarios respetando las cuestiones básicas de los consejos; el hecho de que allí haya tres partes: los sindicatos, las cámaras empresariales y el Estado y que en esos consejos de salarios existan aumentos generalizados. 

Porque de lo que vamos a hablar ahora es de aumentos que son para todos los trabajadores de cada subgrupo. Y es muy importante remarcar el hecho de seguir defendiendo que existan aumentos generalizados para los trabajadores y que en los consejos de salarios además se sigan negociando condiciones de trabajo. Porque, más allá de este aumento, ahora muchos subgrupos del Grupo 14 tendrían que estar negociando en junio y para nosotros es muy importante que los consejos de salarios funcionen de la manera en que lo vienen haciendo hasta ahora. Esto es lo que ha permitido que en un país que tuvo crecimiento por 15 años, ese crecimiento pueda haber ido a parar a la mesa de la familia de los trabajadores.

En los años 90, cuando no hubo consejos de salarios, sí hubo crecimiento pero ese crecimiento no fue a parar a la mesa de los trabajadores. Y no lo fue porque faltó la herramienta central en la distribución del ingreso que son los consejos de salarios y en Uruguay tienen una larga historia. Arrancaron en los años 40 y lo que ha sucedido es que algunos gobiernos los citan y otros gobiernos no los citan. 

Yendo al tema de los aumentos puntuales de enero, es importante remarcar la defensa de los consejos de salarios, la necesidad de que ahora, al vencimiento en junio de varios convenios, volvamos a negociar y hacerlo en las condiciones que hemos tenido hasta el momento.   

C&R —Sí, esto es importante [lo hablamos hace unos días con Fernando Pereira, presidente del PIT-CNT] en un contexto en el que estamos atravesando un cambio de gobierno y ha habido cuestionamientos del gobierno entrante y de su coalición para actualizar, entre comillas, los consejos de salarios. 

JI —En un país con crecimiento económico ese crecimiento tiene que distribuirse. Si no hay distribución ese crecimiento se agota ahí. Si no va a la mesa de los trabajadores ese crecimiento no tiene capacidad de seguir creciendo. Una de las cosas fundamentales en la distribución es que, además de que es bueno distribuir, si no terminamos en situaciones como las que hemos tenido en otros lugares de América Latina ¿Qué es lo que pasó en Chile? Hubo crecimiento, pero en realidad hoy se reconoce que en ese país no hubo distribución. Entonces, ese país que se vendió como un oasis de crecimiento económico, un lugar donde las reglas eran inviolables y todo el mundo sabía cuál era la forma de funcionamiento del sistema y donde parecía que se aceptaba [socialmente], finalmente terminó en una situación de caos social, porque esa es la realidad que hoy tiene ese país. 

C&R —¿Y a qué números nos referimos con estos aumentos?

JI —En el caso de las administradoras de crédito, en las que nos llevó todo el año pasado llegar a un acuerdo, estamos hablando de un convenio a cinco años. El aumento que tenemos ahora en enero viene a completar el que tuvimos el 1 de julio pasado. Este último aumento es de 3,50 %, y   no nos corresponde aplicar un correctivo. Hay que tener claro que en los convenios tenemos establecido que, por un lado, hay fechas para los correctivos que en general se aplican a los 12 meses porque así lo defendimos y nos pusimos fuertes frente a la posición del gobierno saliente que planteaba plazos de 18 meses. Nosotros decíamos que el salario tiene que tener un correctivo respecto a la inflación cada 12 meses, pero en este caso no corresponde a enero. Además tenemos otro punto: acá hay un convenio de largo plazo; es un convenio a cinco años, así que va a haber convenio para rato y lo que hay ahora es un aumento de 3,50 %. No se aplica un correctivo por inflación porque esta no superó el 12 %, que indicaría el momento en que salta el gatillo y entonces sí se activaría un correctivo. Ahora estamos hablando de un aumento por el cual se nos adelanta la inflación que vamos a tener. En julio la cosa es distinta. Vamos a tener un aumento por inflación, va a haber un correctivo y también posiblemente haya un aumento de salario real de acuerdo a lo que haya crecido la economía. Eso fue lo que acordamos en el caso de las administradoras de créditos.    

En el caso de las AFAP sí estamos hablando de un convenio que vence en junio de 2020 y lo que tenemos ahora es un adelanto por la inflación de 3,75 % alineado a un sector que estaba calificado entre medio y dinámico en el momento de la negociación y luego, en julio, al final del convenio, si corresponde, habrá correctivo. Si no corresponde querrá decir que los adelantos estuvieron por encima de la inflación y tendremos algún pequeño aumento de salario real.

En las agencias de quinielas se da una situación similar: el aumento es de 3,50 % y es la misma situación que en el caso de las AFAP. En el caso de los bancos es 3,68; es un aumento nominal alineado a lo que se preveía desde el punto de vista de los privados respecto de la inflación. Si la inflación llegara a estar por debajo tendremos también un aumento del salario real. Si llegara a igualar no habrá nada más. Y en un caso menos previsible, si llegara la inflación un poco por arriba, por supuesto tendremos un correctivo al final del convenio. 

En todos los casos estamos en situaciones similares. Lo que tuvimos en enero fueron aumentos nominales por adelanto de inflación. Simplemente los voy a nombrar: redes de pagos 3,75 %, las casas de cambio 3,5 %, las compañías de seguros 3,75 %, en los círculos de ahorro previo 3 % y a ellos les corresponde un correctivo de 1,56 %, que con lo cual estamos hablando de un aumento total de 4,61 %. Las cooperativas de operación restringida reciben un 3,75 %; las empresas de servicios financieros 3,50 %; en el caso de los fondos complementarios 6 %, porque es un aumento anual; las procesadoras de tarjetas 3,68 %, el grupo residual 3,64, en las tarjetas de crédito (3,50 %) y en las transportadoras de valores también tenemos un aumento nominal del 4 % y un correctivo de 0.82 % que se aplica en enero. Estos son los aumentos para todos los trabajadores en cada uno de los sectores, aumentos nominales en cada caso. Pero a la vez, en la ronda anterior, como en las otras y a partir de una movilización importante que había tenido la central, se llegó a la aplicación de aumentos para los salarios más sumergidos, aumentos adicionales a los generales.   

C&R —Que se suman a los ya mencionados…

JI —Exactamente, aunado a esto que acabo de decir, en algunos sectores hay aumentos para salarios sumergidos que se aplican a aquellos que están en la franja de hasta un 25 % por encima del mínimo nacional. Si alguien cobra un punto menos de 1,25 del salario mínimo nacional, entonces está dentro del salario sumergido. En este caso se aplica a muy pocos sectores y a muy pocas categorías y ello no quiere decir a todo el sector. Cada vez son menos las categorías que están en esa franja; justamente por el hecho de tener muchos años de consejos de salarios nos ha permitido sacar salarios del sector de los sumergidos. Concretamente, en una de las categorías de las AFAP hay un adicional de 1,125 % y en una categoría de las agencias de quinielas un adicional de 1,25 %. En las casas de cambio, en las empresas de servicios financieros y en los círculos de ahorro previo, algunas de las categorías que cumplen con la condición de estar por debajo de la línea establecida de salario sumergido recibieron un adicional del 1 %.

C&R —Muy bien. Creo que lo importante, más allá de los números —que están además disponibles en el sitio de AEBU y estarán también en el de la radio acompañando esta nota— está bueno destacar a los consejos de salarios como una herramienta muy importante y esencial para la equidad y para seguir con la lucha, sobre todo por estos salarios que necesitan mejorarse. 

JI —Sin duda. Y aprovecho para decir que en la página de AEBU pueden encontrar un trabajo que hicimos junto con ustedes, compañeros de la radio, sobre la movilización del sindicato el año anterior durante la cual varias personas con conocimiento del tema de los consejos de salarios remarcaron la necesidad de su continuidad; [señalaron] su importancia y cómo afecta el hecho de no tenerlos o tenerlos muy coartados o parcialmente. Me parece que es muy importante para los compañeros visualizar los videos que están en la página web del sindicato. 

Escuchar la entrevista en Radio Camacuá