Achique de plantilla y acomodo en bancos oficiales

Tiempo de lectura
3 minutos
Leido hasta ahora

Achique de plantilla y acomodo en bancos oficiales

Publicado en:

Se desarrolló ayer el foro virtual «La banca pública hoy», organizado por UNI Américas Finanzas.

Ante la pandemia que azota a nuestro continente de norte a sur, UNI Américas Finanzas entendió necesario realizar un foro para actualizar la situación de los bancos públicos en los diferentes países.

Con esa intención y bajo la moderación de Guillermo Maffeo —director regional de UNI Américas Finanzas— expusieron ayer Sergio Palazzo, presidente de esa entidad; Juvandia Moreira, presidenta de Contraf-CUT, y nuestro presidente Elbio Monegal.

«En Uruguay se está dando un proceso de cambio de Gobierno que vino conjuntamente con la pandemia; no sabemos que es peor, si el Gobierno o la pandemia». Con esta sentencia comenzó su alocución Monegal, en alusión al panorama incierto que hoy se vive en nuestra banca pública, marcado por la presentación de la Ley de Urgente Consideración (LUC). «Con relación a la banca pública hay un elemento en la LUC que nos preocupa mucho y tiene que ver con la prohibición a todas las empresas del Estado de contratar trabajadores. ¿Qué quiere decir esto? Que las vacantes que se generaron en 2019 no van a ser cubiertas y las que se generen de 2020 para delante, de cada tres solamente será cubierta una. Es el caso del Banco de la República, que tiene unos 4000 trabajadores: al final del período habrá perdido el 25 % de sus trabajadores». 

Este corte radical a su plantilla «no solo va a afectar a los funcionarios que van a quedar, porque van a tener mucho más trabajo del que tienen hoy, sino que además va a empezar a afectar los servicios del banco; lo va a dejar compitiendo en forma desigual con la banca extranjera». Acto seguido, nuestro presidente se manifestó preocupado por las pequeñas localidades a las que «el único servicio financiero que tienen les llega a través de la banca pública», porque «muchas agencias corren el riesgo de ser cerradas por falta de personal».

También destacó en esta intervención: «La banca pública es la única que financia a los sectores más sensibles de la sociedad, con el crédito social, a la pequeña y mediana empresa». Y por ello «el sindicato ha exigido que sea más abarcativo ese crédito»

Ante esas prestaciones imprescindibles que brindan los bancos estatales Monegal manifestó un hecho ampliamente constatado: «la banca privada únicamente está donde obtiene rentabilidad. En los demás lugares no le interesa participar. Por lo tanto no hay inversión en el desarrollo productivo, no hay ningún tipo de mecanismo que la banca privada utilice para apostar al desarrollo de la gente y del país. Exclusivamente es la banca pública la que hace banca de fomento y la que apuesta al desarrollo».

Luego su exposición fue dedicada al Banco de Seguros «un orgullo para el Uruguay», por el servicio social que presta. Destacó sobre ese punto que este banco es poseedor del monopolio de los accidentes de trabajo y atiende los siniestros desde «un sanatorio de última generación con la mayor tecnología». Esta gran obra edilicia fue inaugurada «durante el Gobierno anterior por el presidente del banco Mario Castro, compañero nuestro, secretario de la banca oficial durante muchos años», para ser dedicado a atender los las enfermedades profesionales y los accidentes de trabajo.  

Sobre las primeras muestras de la nueva conducción de este banco expresó que la LUC prohíbe el ingreso de personal a toda la actividad pública. «Sin embargo, el actual presidente del Banco de Seguros, antes de que se apruebe esta ley, metió a un compañero suyo como subgerente general pasando por encima de los estatutos y los convenios colectivos firmados entre AEBU y los bancos oficiales». Por este motivo «AEBU está presentando un recurso ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo porque entendemos que esto viola tanto el estatuto del funcionario como los convenios firmados». 

Regreso a los 90

Este acontecimiento no sorprendió a Monegal. «Ya nos pasó en la década del 90 el ingreso de personal a los bancos públicos por amiguismo político; de gente que no tenía absolutamente ningún conocimiento de los bancos, pero como no habían accedido a ninguna banca en Diputados o en el Senado, había que conseguirles algo y los metían allí. Esta es una demostración de lo que vamos a tener por delante: bancos que van a estar llenos de gente sin capacidad; una cosa que habíamos dejado atrás durante los 15 años anteriores. Para que tengan una idea, el Banco de la República en el peor año de su rentabilidad obtuvo las mismas utilidades que entre el 90 y el 2004. Y el República duplica la rentabilidad conjunta de todos los bancos privados del Uruguay. Eso solamente fue posible porque las administraciones de los gobiernos de izquierda tuvieron la clara visión de que los bancos públicos tenían que competir de forma leal y con personas a su frente con idoneidad para ocupar la función».