Expulsados del paraíso

Tiempo de lectura
3 minutos
Leido hasta ahora

Expulsados del paraíso

Publicado en:

El próximo viernes 9 el Camping Wladimir Turiansky del PIT-CNT será entregado a la Intendencia de Rocha a su solicitud, sin que se conozca de manera oficial qué se proyecta hacer con el predio.

Hace cinco años el PIT-CNT se hizo cargo del camping de La Aguada en La Paloma. Este hermoso sitio había sido ofrecido anteriormente por la Intendencia Municipal de Rocha para su explotación en un llamado público que resultó desierto. El estado ruinoso del lugar y la evidencia de que no existía interés comercial para su explotación condujeron al intendente de entonces, Aníbal Pereyra, a adjudicarlo en comodato por cinco años (el término de su mandato) al PIT-CNT

La historia posterior es conocida. Nuestra central puso su esfuerzo y su dinero para recuperar este camping, sus cabañas y su infraestructura y lo logró ampliamente. En otras palabras, construyeron un modesto paraíso. Sin embargo, una decisión política del nuevo intendente obliga a la central a devolver el predio y expulsa a miles de trabajadores y sus familias de un hermoso lugar para disfrutar sus vacaciones. ¿Se pretende transformar a La Paloma en un reducto elitista, en el cual la clase trabajadora no tenga lugar? ¿Esta resolución está conectada con el hecho de que el presidente de la República haya escogido a este balneario oceánico como su lugar de veraneo?

Tradicionalmente AEBU ha sido gestora de este tipo de iniciativas vacacionales que permiten a los trabajadores satisfacer su derecho al goce placentero de las licencias, en lugar de pasarlas en forma monótona en sus casas. Sus establecimientos de Piriápolis y Daymán, así como otros muchos centros vacacionales de otros gremios, dan testimonio y ejemplo en este sentido. Por este motivo nuestro sindicato deplora la abrupta interrupción de este proyecto social en el que tantos compañeros invirtieron sueños y energía.

A continuación transcribimos unas líneas redactadas por el presidente del PIT-CNT Fernando Pereira para expresar su pensamiento sobre este episodio y su trasfondo ideológico.

 

La razón de la sinrazón

(Nos quitaron el camping de La Aguada en La Paloma)

Estamos cerrando una etapa en nuestra vida como organización que significó un desafío en sí mismo para nuestro movimiento sindical. El próximo viernes estaremos devolviendo, por solicitud expresa, el camping Wladimir Turiansky al nuevo gobierno departamental de Rocha. 

Hace cinco años se nos ofrecía la posibilidad de administrar un emprendimiento de estas características. Nos encontramos con un lugar semi abandonado, con graves problemas estructurales que requerían una importante inversión para poder dejarlo operativo. Con el esfuerzo de varios sindicatos y sus aportes extraordinarios logramos recuperarlo plenamente para el disfrute de todos los trabajadores y público en general.  

Entregaremos un camping en funcionamiento con cabañas equipadas, con obras estructurales en materia de cerramiento perimetral, instalaciones sanitarias, red de agua corriente y eléctrica. Creemos haber cumplido con el compromiso asumido con el ex intendente Aníbal Pereyra. Nunca nos planteamos esta posibilidad como un  negocio; lo vimos como un proyecto autosustentable, prometiendo que todo lo generado por arriba de los costos sería reinvertido en el mismo lugar. Así fue y así lo recibirán las nuevas autoridades que, suponemos, tendrán definido su destino. Por nuestra parte nos queda un gusto amargo por la decisión sin comprender muy bien la misma. No obstante, seguiremos luchando por más y mejores derechos, como el de vacacionar en forma digna y decorosa para el trabajador y su familia. En ese camino nos encontrarán.

Los cinco años lo tuvimos abierto durante todo el año, salvo cuando el MSP y el Ministerio de Turismo, nos solicitó cerráramos por la pandemia. Por suerte el camping fue utilizado para alojar niños/as provenientes de hogares del INAU, escuelas públicas, con precios preferenciales para los artistas y artesanos que trabajan en el lugar. Por cierto, se alojaron a precios módicos decenas de miles de trabajadores/as, jóvenes y jubilados. 

El tiempo será testigo de que nuestra presencia en La Aguada no fue en vano; agarramos una ruina y la devolvemos en condiciones, totalmente operativa. Tanto en las cosas que se ven, cabañas, alambrado, zona de camping, como las que no se ven, pozos de agua nuevos, pozos sépticos nuevos y del tamaño adecuado. 

Nos vamos con pena, pero cumpliendo al máximo lo que nos comprometimos con el ex intendente Aníbal Pereyra y la Junta Departamental, y en la fecha que nos indicó la nueva administración. 

Las decisiones de este tipo, como la del intendente, surgen cuando los prejuicios pueden más que la razón. 

Fernando Pereira