Teletrabajo y después

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Teletrabajo y después

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La lucha entre trabajo y capital es mundial, se libra en diferentes frentes y en todos ellos Fernando Gambera se siente cómodo.

En una larga entrevista publicada por Voces el jueves 9*, nuestro secretario general atendió diversos temas vinculados con el trabajo, contenidos que recogeremos en varias notas. En la primera de ellas atendemos al panorama desfavorable que enfrentan las delegaciones sindicales en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la fortaleza de la legislación laboral uruguaya, el fenómeno del teletrabajo y la flexibilización laboral.

En la OIT los empresarios están siendo representados por un lobby de abogados internacionales, expresó Fernando Gambera, y esto está haciendo una gran diferencia con otras épocas cuando las delegaciones de trabajadores y empresarios tenían fuerzas más equilibradas y los gobiernos actuaban con mayor independencia. Como responsable de la Secretaría de Relaciones Internacionales del PIT-CNT, Fernando ha participado en numerosas conferencias de la Organización Internacional del Trabajo y tiene una visión clara de cuáles son las fuerzas que en ella se mueven y predominan. Sobre esta base reflexionó: «Hay una capacidad de poder económico que supera los Estados. Hoy, en la OIT, hay un silencio profundo y cómplice de todos los gobiernos frente a la embestida terrible de un bufete de abogados, que debe ser muy caro, pero que no son empresarios con compromisos políticos con sus países. Son profesionales que llevan adelante una política contra todos los derechos laborales, hasta los más antiguos, como la jornada laboral, y ni que hablar del derecho de huelga».

Este impulso empresarial empeñado en obtener un retroceso en los derechos laborales también se manifiesta en nuestro país, pero «acá tenemos todavía una regulación laboral que te preserva de esas cosas», indicó. Con todo, «si ves lo que ha sido la relación laboral en los bancos con respecto a lo que son las nuevas empresas, ves las diferencias y las desregulaciones. En el banco tenemos gente calificada para [atender a] los selectos, a los que se les pone alfombra roja. Después, todo el minoreo está en la [financiera] colateral. Esta, de última, en el balance final del banco, termina siendo un factor importante dando buenos dividendos». De esta forma el grupo empresarial «gana más, porque tiene un personal más barato», explicó.

En las financieras, formalmente llamadas administradoras de crédito, «se está dando que tenemos mayor capacidad de afiliación», y también allí es «donde hemos enfrentado mayor cantidad de represión»

Teletrabajo y adaptación sindical

Más adelante en la entrevista fue preguntado sobre el futuro del sector financiero frente al fenómeno del teletrabajo. «Eso viene de la década del noventa para acá, a grandes pasos. Hoy en día creo que cualquiera de nosotros evita ir al banco si puede hacer el giro por la aplicación. Eso ha ido generando empleos de atención virtual. Para que eso pase y tengas esas comodidades, alguien tiene que estar asegurando que eso funcione. Y además tiene que haber personal bien adiestrado para cuando las cosas no funcionan aceitadamente, cuando te pasa algo y querés que alguien te lo solucione. No necesariamente va a haber menos trabajo. Hay trabajo que ya se perdió, indudablemente, y se ganó en productividad. […] Hagámonos la cabeza: una parte de ese teletrabajo vino para quedarse y se va a mantener. Eso es así. Y [también] que hay compañeros que lo prefieren al trabajo presencial».

La dispersión física —que aleja a los trabajadores de los locales de las empresas— también fue planteada por el periodista como una interrogante respecto de su conexión sindical, y respondida de manera realista y tajante. ¿El teletrabajo atenta contra el trabajo sindical? «Creo que lo transforma, que necesariamente tenemos que ser conscientes de que nos obliga a repensarlo. ¿A eso se le puede llamar atentar? Lo que pasa es que la realidad no atenta contra vos. La realidad es la realidad. Si no te gusta, jodete».

Para Gambera esta realidad obliga a los sindicatos a repensarse y transformarse. «Porque nuestros compañeros no van a estar todos en una oficina en Ciudad Vieja. Van a estar en sus casas, en sus barrios. Probablemente, experiencias que hemos vivido este año y que todavía estamos viviendo sean para aprender esa forma nueva de organizamos. Creo que los sindicatos nos tenemos que repensar en ese sentido. Si la gente va a estar en los barrios, nosotros tenemos que estar metidos en el entramado de los barrios. De alguna manera tenemos que estar cerca de esa gente, y esa gente se tiene que sentir parte de nosotros».

El teletrabajo es una forma de la flexibilización laboral que Gambera no rechaza de plano y que es aceptable cuando se propone de buena fe por los empresarios. «Para nosotros no es que sea mala o buena la palabra [flexibilización]. Es una buena o mala práctica en función de que me pongas todo arriba de la mesa, [que] me digas la situación que tenemos y me hagas consciente de ella. Ahora, si vos me querés versear y sacar más ganancia, no. Pero si [la argumentación empresarial] es fehaciente, muchas veces hemos flexibilizado. Y de productividad hemos discutido siempre, a veces para obtener salarios extra anuales, o como parte de la negociación, pero también como forma de defender el laburo nuestro. Incluso creo en la productividad asociada a la formación profesional. […]  Si eso supone que hay compañeros que necesitan fortalecer su formación para mantener su empleabilidad, bueno. Yo no tengo problema en que haya mayor productividad para las empresas, pero un pedacito de eso invertilo en formar a la gente y que se mantenga el trabajo. Por ese lado, de parte de la mayoría de los dirigentes sindicales no hay ningún drama con los términos. Sí con los procederes y las prácticas».

Una discusión mayor

El periodista de Voces continuó su exploración e ingresó al tema de la reducción de la jornada laboral, que algunos gremios han logrado en los últimos años en nuestro país. «La ley de teletrabajo parece ir en el rumbo contrario», entendió nuestro dirigente y sostuvo: «Sería sano que el mundo discutiera eso de nuevo, como forma de repartir el trabajo. Si efectivamente es un hecho comprobado que la tecnología sustituye mano de obra, deberíamos recorrer el camino que el mundo discuta».

El ámbito para una discusión tan trascendente es lógicamente el de la Organización Internacional del Trabajo y por ese rumbo enfiló la entrevista: «Podemos empezar a buscar experiencias piloto, pero yo primero lo inscribiría en un concepto general. Hay un documento que me resultó interesante y que ojalá influyera más en el mundo, [el] del centenario de la OIT, en 2019, que habla de la previsión social o la seguridad social entendida más allá de la jubilación». Un documento que habla nada menos que «del cuidado de los derechos humanos principales, desde que nacés hasta que morís. Creo que habría que inscribirlo dentro de ese contexto. Obviamente, alguien va a tener que pagar [la aplicación de esta filosofía]», sentenció nuestro secretario general.
 

*Entrevista de los periodistas Jorge Lauro y Alfredo García