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Entrevista CÉSAR CARISSI, presidente de la Comisión
Representativa de Riloman e integrante del Consejo
de Sector Financiero Privado de Aebu.
MANUEL MÉNDEZ – Los trabajadores de Riloman han
encontrado una nueva fórmula para resistir el
desempleo e ir recuperando los puestos de trabajo
para el personal, al constituir una cooperativa...
CÉSAR CARISSI – El viernes se logró constituir esta
asamblea con la presencia de 120 compañeras y
compañeras y se eligieron las autoridades de la
cooperativa. En principio, funcionaría como
cooperativa de servicios. La idea es continuar con
el proceso y asegurar puestos de trabajo a todas las
compañeras y compañeros. En definitiva, vamos en
paralelo al proyecto de República Microfinanzas, la
sociedad anónima del BROU. En ese sentido se están
haciendo pruebas psicotécnicas y psicolaborales y
hay una preparación del sindicato en matemáticas,
contabilidad e informática.
Hay buena concurrencia de compañeros y se están
dando todos los pasos para tener de una vez por
todas un trabajo digno y seguro. En cuanto a la
cooperativa, se diseñó esta estrategia porque el
Ministerio de Trabajo no renovó el seguro de paro a
unas 120 compañeras. Pero con el esfuerzo de
compañeros consejeros estamos trabajando en este
tema, porque también es importante que ninguna quede
sin cobertura mutual. Al terminarse el seguro de
paro quedan sin seguro las compañeras y sus hijos
—por el Fonasa—, pero según este nuevo sistema van a
tener la cobertura. Otras 70 compañeras todavía
mantienen el seguro de desempleo hasta diciembre.
Para esa fecha esperamos tener la mayoría de
compañeros en actividad.
MM – ¿Qué destino tendrá la cooperativa? ¿Prestar
servicios a instituciones públicas o privadas?
CC – Prestar servicios a instituciones públicas o
privadas. Hay una comisión que se está dedicando a
ese tema. Es algo que serviría para la inserción de
compañeros del Interior. En algunos casos se
trabajaría con privados, con algunos bancos con los
que Riloman trabajaba. Eran temas en los que el
sindicato había estado mediando para conseguir esos
servicios. Todos tenemos esperanzas respecto a este
proyecto.
MM – En lo que hace a Microfinanzas, ¿se seleccionó
personal?
CC – Todavía no se seleccionó personal. La selección
está en la parte de estudios psicolaborales,
psicotécnicos, y hubo algunas pruebas. Faltaría una
parte que estaría a cargo de República Microfinanzas.
Posiblemente, en los próximos días tengamos alguna
novedad.
MM – ¿Cuántas personas ingresarían para fin de año?
CC – Serían 45 compañeros, con la posibilidad de que
en los siguientes meses puedan entrar más, según
cómo funcione el emprendimiento. Apuntamos a que
funcione bien, pero es un proyecto nuevo del banco,
que tiene que ver con lo solidario. Esperamos que
pueda caminar bien, no solo para beneficio de
República Microfinanzas sino también para que más
trabajadores se inserten.
MM – ¿Cómo está la situación para los trabajadores
de Riloman en el Interior?
CC – En el Interior estamos en contacto con las
compañeras. Se ha brindado ayuda, incluso económica,
cuando cayeron los aportes al seguro de paro. A
través de un descuento de 0,1 % que se hacía a
compañeros de banca oficial y privada se ha creado
un fondo solidario, desde donde conseguimos recursos
para que nadie quede sin cobertura. Así fue que
llegamos a elaborar la estrategia del tema
cooperativo, para sin recurrir tanto a este fondo
generar una proyección de empleo digno. A nadie le
gusta subsistir gracias a un aporte solidario, pero
en este caso no hubo más remedio que hacerlo.
MM – ¿Qué resultado dieron los cursos de formación y
capacitación?
CC – A través de dos compañeros del sindicato que
son profesores de matemáticas se está ayudando a los
compañeros de Montevideo. En el Interior el
sindicato ha contratado algunos profesores o
academias, y se están haciendo cursos de informática
también. Se está preparando así el ingreso a algunas
empresas y este curso también sirve para refrescar
conocimientos, porque algunos compañeros no
trabajaban desde hace tres o cuatro años.
En Riloman había un promedio alto de edades y
estábamos realizando tareas del sistema financiero,
pero que en ese momento no se tomaban de esa forma.
Luego vino todo lo que sabemos, con la caída del
Banco de Crédito y otras circunstancias, pero en la
enorme mayoría de los casos nuestra labor no se
diferenciaba demasiado de las tareas realizadas en
un banco.
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