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Entrevista a GUSTAVO
PÉREZ, presidente de Aebu.
MANUEL
MÉNDEZ – Ayer la Caja Bancaria
cumplió 83 años y se festejó con un
importante
acto en Piedras Coloradas.
¿Cómo estuvo este acto?
GUSTAVO PÉREZ – Fue un momento
muy grato. Esta localidad de
Paysandú ha crecido en población en los últimos años
y en calidad de vida de sus pobladores. Desde allí
se brindan 300 puestos de trabajo directos y el
doble de indirectos. Es un centro forestal modelo en
su producción y en la preocupación social que se ha
tenido con el entorno social. Esto fue reconocido
ayer por el intendente de Paysandú, Julio Pintos,
por el subsecretario del Ministerio de Ganadería,
Agricultura y Pesca y autoridades del Ministerio de
Trabajo y Seguridad Social. Así se conformó una de
esas epopeyas que se pueden hacer con voluntad.
En el marco
de las dificultades que tiene la caja, se logra una
inversión para modernizar su maquinaria de
industrialización de la madera y seguir agregando
valor a los mercados de exportación. Es la
demostración de que un instituto de seguridad social
puede manejar sus fondos con responsabilidad y
–fundamentalmente– con un sentido social en línea
con objetivos de país productivo, con equidad
social. Celebramos los 83 años de la caja, su
vigencia, su apuesta al futuro y su implantación en
el centro del corazón productivo del país. La caja
es el centro motor de esa población y ayuda a
dinamizar una parte importante del
departamento,
que está volcado a esa área. Es un impulso
primordial que las autoridades reconocieron.
Se reunieron
compañeros bancarios, trabajadores de la madera, la
dirección local del PIT-CNT del
departamento
de Paysandú, vecinos… Fue una fiesta , y ese
queremos que sea el rostro de la Caja Bancaria: un
rostro humano y uruguayo.
MM – El
presidente de la Caja Bancaria, Leomar Pastorino,
reiteró ayer en Paysandú la necesidad de que el
Poder Ejecutivo defina soluciones para la crisis de
la institución y alertó que de lo contrario, el
problema trascendería el ámbito de la Caja Bancaria.
¿Qué opinas sobre sus comentarios?
GP – Fue una
muy buena oratoria. Pastorino representó no solo su
punto de vista sino a todo el Consejo Honorario de
la Caja Bancaria. Remarcó logros, objetivos y
riesgos. Él se reconoce como un instrumento del
Poder Ejecutivo cuya función es dar soluciones a la
caja. Si no se toman medidas, en 2009 ya no habrá
Caja Bancaria. Además, es de pública notoriedad que
el ministro de Economía y sus asesores más directos
se van a retirar en las próximas semanas. Nosotros
decimos que la solución tiene que estar lista antes,
porque este es el equipo que ha venido trabajando en
el tema y el que se ha comprometido a implementar
una solución. El propio ministro lo ratifica cada
vez que es requerido por la prensa al respecto. Por
lo tanto, Aebu no solo está reclamando una solución
este año sino antes del retiro de estas autoridades.
Porque luego hay un proceso parlamentario que lleva
su tiempo y tiene que haber ley para la Caja
Bancaria en 2008.
MM – El
presidente del BCU, Walter Cancela, descartó la
aplicación de un impuesto a las transacciones
financieras para encontrar una salida a la Caja
Bancaria. Sostuvo que ante este impuesto la gente
comienza a usar efectivo para evitar las
transacciones bancarias y así no pagar el tributo.
¿Qué opina Aebu?
GP – La
forma de llegar a este financiamiento es opinable.
Yo no comparto estrictamente lo que dice el
presidente del BCU. Pero el planteo de Aebu no es
gravar las transacciones sino que nos referimos a la
necesidad de que las empresas financieras y bancos
tributen a la seguridad social en función de su
actividad, de los activos que poseen o de su
rentabilidad. Nos referimos a algo que ligue la
aportación no a la nómina de trabajadores –que va
siendo cada vez más escasa– sino que sea en función
de sus números, que sí vienen creciendo. Así se iría
sustituyendo gradualmente la tasa de aportación
patronal actual, que es sobre la nómina de
trabajadores. El sindicato demuestra una evolución
en sus propuestas y que va buscando acercamiento con
otros puntos de vista existentes en la sociedad,
manteniendo incólumes sus principios: la caja debe
ser financiada por el propio sistema financiero. Las
empresas –y los bancos, en particular– son
responsables de la situación de crisis que la caja
vive. Deben ser una columna vertebral de esta
aportación, pero articulando la propuesta con otros
puntos de vista para llegar en los términos más
rápidos a una solución.
Es una
propuesta de equilibrio: de aportación de las
empresas en función de su rentabilidad, de activos y
jubilados en la medida de su capacidad contributiva
y con la intervención del Estado para que todo sea
una realidad. No queremos entrar en contradicciones
sobre instrumentos sino buscar proximidad y armonía
en la solución urgente que necesita la caja. La
llave la tiene el Poder Ejecutivo y en segundo lugar
el Legislativo, que va a pronunciarse en última
instancia.
MM - ¿Qué
papel están jugando los bancos privados, que
permanentemente hacen lobby y amenazan con
retirar empresas del país y pérdida de empleos?
GP – Creo
que es un hecho muy grave, que ha pasado un tanto
desapercibido. Esa amenaza –generada en torno a una
nota enviada por el economista Julio de Brun a raíz
de las medidas adoptadas por el BCU– creo que es una
situación muy grave y rechazamos ese tipo de
expresiones y amenazas veladas, porque atentan
contra la estabilidad de la plaza financiera. Para
defender sus derechos, la banca privada apela una
vez más a expresiones temerarias, algo que no
compartimos. La plaza está estable y no se va a
deteriorar por las medidas que se están tomando. La
banca ha sido beneficiada por la
reforma tributaria
porque se le redujeron algunos aportes fiscales. Por
lo tanto, tiene capacidad y la obligación de
contribuir con el país. Los problemas que sufre la
caja fueron generados por decisiones empresariales,
como retiros de plaza, achicamientos, utilización de
empresas no reguladas para canalizar negocios. Esto
llevó al deterioro de la
ecuación
activo-pasivo de la caja. Por lo tanto, la
Asociación de Bancos es parte del problema y tiene
que ser parte de la solución.
Nos gustaría
ver a la Asociación de Bancos siendo parte de una
solución y no de un problema. Ellos hicieron sus
propuestas y nosotros creemos que algunas se pueden
tomar, en un contexto diferente al que plantean los
bancos. El capital financiero tiene que
comprometerse con la vida del país. En todos los
procesos históricos de concertación entre gobierno,
trabajadores y empresas, la Asociación de Bancos ha
sido el gran ausente y es hora de que mire al país y
abandone estas amenazas veladas cada vez que se le
requiere participación en algún proceso nacional
desde el Estado.
MM – ¿Qué
respuesta han tenido de las autoridades monetarias
del BCU ante el pedido de regular la parte del
sistema financiero que aún está desregulado, como
las cooperativas?
GP – Hasta
ahora no hubo pronunciamientos favorables. Creo que
el BCU –el economista Cancela– ha mencionado su
preocupación sobre este sistema informal que crece
en todo el mundo. Nosotros esperamos que se comience
a trabajar en el tema; al menos, hay un registro de
empresas financieras: un paso positivo. Esperamos
que el BCU comience a analizar la necesidad de
regular esta franja de mercado que se está
desarrollando y maneja riesgo público y es creadora
de dinero. Ahora que se intenta tomar medidas
antiinflacionarias a través de los encajes, se
obliga a una parte del sistema bancario, porque el
resto de las empresas no tiene encajes por no estar
reguladas, pero a través de ellas también se está
multiplicando el dinero. Por eso, por múltiples
razones el país necesita extender un brazo regulador
sobre el conjunto del sistema financiero.
Esperemos
que con el paso de los días y las señales que están
viniendo desde el exterior, el Uruguay pueda
avanzar. Justo ahora estamos en la sede del Mercosur
en un taller sobre implementación de normas
internacionales contra la corrupción en el Estado
uruguayo. Nos parece muy importante y por eso Aebu
pone su granito de arena, para tener un Estado más
sólido y transparente, que les sirva a los
uruguayos.
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