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Entrevista a ELBIO MONEGAL,
presidente del Consejo de Sector Financiero Privado
de Aebu.
MANUEL MÉNDEZ – Aebu viene siguiendo muy de cerca el
avance del caso de la venta del Crédit Uruguay. En
las últimas horas hubo una reunión con las más altas
autoridades del Crédit. ¿Qué resultados tuvo el
encuentro?
ELBIO MONEGAL – Participó el presidente del Crédit
Uruguay y el gerente general, la Comisión
Representativa y yo mismo en representación del
Consejo de Sector Financiero Privado. Esta reunión
estaba pactada desde hacía tiempo y formó parte de
las que el presidente del Crédit quería tener con
todos los actores involucrados.
Horas antes se había reunido con el ministro de
Economía y el presidente del BCU, y también quería
un encuentro con el sindicato, básicamente para
explicar los motivos que llevaron a tomar la
decisión de vender el banco.
MM – ¿Cuáles fueron los motivos?
EM – Los motivos son conocidos. Se trata de un
reposicionamiento estratégico del banco en Europa y
sobre todo en la zona mediterránea. El Crédit
Agricole decidió vender los bancos minoristas que
quedaran por fuera de esa zona. Nos explicaron que
Uruguay tenía una importancia estratégica para el
proyecto del Crédit Agricole en América del Sur,
pero a raíz de la crisis de 2008, que los había
impactado muy fuerte, esa estrategia había quedado
de lado porque no había capacidad para invertir en
la región. Por lo tanto, quedaba un banco aislado en
Uruguay, que tiene tres millones de habitantes, algo
que no tenía mucho sentido. Esta explicación
coincide con las declaraciones públicas del gerente
general y con el comunicado oficial del banco.
Se nos comentó en qué etapa estaba el proceso de
venta, que ya ingresó en la segunda parte. Hay tres
bancos internacionales que siguen adelante, Itaú,
HSBC y BBVA. La segunda etapa seguirá hasta mediados
de enero, cuando quede solo un banco con el que el
Crédit Agricole negociará la venta de Crédit
Uruguay. Se nos dijo que para Crédit Agricole el
precio no era lo más importante sino que había otros
factores que también deben contemplarse a la hora de
la negociación, como los puestos de trabajo.
Nosotros destacamos algunos aspectos que nos
parecían importantes que el presidente del banco
tuviera claros, como que no podía haber perjuicios
para los usuarios ni los trabajadores. Y teniendo en
cuenta que el Crédit es un jugador importante en
nuestra plaza, su salida tampoco podía generar
conmoción. De modo que todas las partes tenían que
lograr que el proceso fuera lo más responsable y
transparente posible y le dijimos que quien comprara
debía asumir la negociación con el sindicato acerca
de los puestos de trabajo, las condiciones laborales
y la red física, que para nosotros es importante
mantener.
Se nos dijo que los planteos del Ministerio de
Economía, del BCU y del sindicato eran coincidentes,
igual que en el caso de las autoridades locales del
Crédit. Entonces, ellos iban a atender a estos
cuatro actores.
De modo que el proceso continúa. Nosotros realizamos
una asamblea en la casa central, con delegados de
agencia, para dar esta información y tener a los
compañeros permanentemente informados. También para
dar tranquilidad en el sentido de que el proceso
continúa y que hay tres bancos importantes
interesados.
MM – ¿Qué información podemos dar acerca de
Emprendimientos de Valor, la empresa financiera que
tiene Crédit Uruguay?
EM – También se mencionó ese aspecto, porque Crédit
Agricole vende todo lo que tiene en Uruguay —y no
solo el banco— como la financiera Emprendimientos de
Valor y la aseguradora Cádiz. Nosotros tenemos
afiliados al sindicato en Emprendimientos de Valor,
de modo que planteamos que al comprador de Crédit
Uruguay deberá interesarle ese negocio. De lo
contrario, los trabajadores de esa empresa deberán
ingresar a la plantilla de Crédit Uruguay. Pero los
puestos de trabajo de estos compañeros tienen que
estar garantizados.
MM – El Crédit Uruguay es el segundo banco privado
en materia de utilidades este año...
EM – Efectivamente. Es el cuarto banco privado de
plaza. Si bien sus depósitos cayeron, aumentó su
patrimonio, así que no tiene problemas de ningún
tipo. Crédit Agricole quiere venderlo porque es el
mejor momento para hacerlo.
El presidente del banco asumió el compromiso de que
una vez que culmine la segunda etapa del proceso nos
volveremos a reunir, porque se nos va a decir cómo
continúa esta tercera etapa, cuando seguramente haya
un banco definido como candidato a comprarlo.
Entonces, apuntaremos más las baterías sobre ese
banco.
MM – En cuanto a Acac, ¿quedaron solucionadas las
diferencias que había con la institución?
EM – Sí, por suerte. Se solucionó un diferendo en
torno a una clara discriminación sindical. La
cooperativa había dado aumentos y promociones a
personal no afiliado y nosotros convocamos a la
empresa al Ministerio de Trabajo. La empresa
entonces accedió a promover a seis trabajadores
afiliados y luego volvió a promover a los no
afiliados. Entonces volvimos a convocarlos al
ministerio, y ahora fueron cuatro trabajadores
afiliados los que fueron promovidos. La cooperativa
manifestó que no había sido un acto de mala voluntad
sino que parece que entendieron que luego del primer
acuerdo el tema estaba solucionado. Nosotros dijimos
que había un acuerdo muy claro, según el cual las
promociones se iban a realizar a partir de la
evaluación por desempeño.
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