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Entrevista a
UNIVERSINDO RODRÍGUEZ, licenciado en Historia,
egresado de la
Facultad
de Humanidades de la
Universidad de la República, integrante del
Departamento de Investigadores de la Biblioteca
Nacional.
ANDREA MORENI –
Reconstruir la
memoria
histórica a partir de fuentes
documentales y orales
es un desafío que a
veces el
movimiento sindical
no puede abordar por sí solo. Por eso a veces es
conveniente apoyar
iniciativas
provenientes del mundo académico. Junto a
Universindo Rodríguez vamos a conversar sobre la
serie documental Memorias de Luchas: de Trabajo y
de Trabajadores. ¿De qué trata esta producción?
UNIVERSINDO
RODRÍGUEZ – Junto con un grupo de compañeros hace
varias décadas que venimos trabajando en una
investigación
historiográfica, con
resultados un
poco
diferentes a
lo que se denomina historia
tradicional: la que analiza el Uruguay a partir de
la acción de los partidos tradicionales, las grandes
personalidades, presidentes, ministros y generales.
Nosotros estamos desarrollando una propuesta
historiográfica diferente que se ha venido
profundizando sobre todo a partir de la segunda
mitad del siglo. Es la historia social de los
trabajadores, cuyo objetivo principal es destacar la
acción de los trabajadores organizados en el proceso
histórico uruguayo. Muchos compañeros están
trabajando junto con nosotros en esta mirada a
Uruguay desde la óptica de la clase trabajadora, que
es una fuerza social con presencia activa en la
escena política nacional.
AM – ¿Cuáles son los
contenidos de esta serie de documentales?
UR – Desde 2006
estamos trabajando en esta coproducción con la
Biblioteca Nacional, TV Ciudad-Canal 24 de la
Intendencia Municipal de Montevideo, la
Universidad de la República,
el
PIT-CNT
y la cooperativa Memoria y Sociedad, en la creación
de libros, folletos y
documentales sobre la cuestión social. En estos
tiempos hay interés general entre la gente en
conocer la historia reciente del país y por eso nos
parece
importante
dar
herramientas que aporten nueva información y ayuden
a motivar la reflexión. En 2006 hicimos ocho
documentales de 24 minutos cada uno. Esta serie está
pensada para ser difundida en
televisión,
en la enseñanza formal, así como en cursos de
formación de los sindicatos.
AM –
AEBU ha tenido
antecedentes
en el cine-debate sobre la problemática sindical o
del trabajador, que hemos llevado al Interior.
Seguramente este tipo de contenidos sirvan para
trabajar en estos ciclos…
UR –
El DVD uno refiere a la unificación sindical y trata
sobre la reflexión y las
movilizaciones de la unidad orgánica y programática
de los trabajadores, que se desarrolló en el 50 y se
consolidó en el 60 con la formación de la CNT,
primero como organismo coordinador. Luego vino el
congreso del 65 y finalmente fue la central única de
trabajadores.
Otro
documental trata el tema de las mujeres trabajadoras
y sindicalistas; se analiza esa problemática con
mujeres
protagonistas
de ayer y hoy. Nos parece un tema muy importante, y
analizamos lo que le cuesta a las mujeres liberarse
de ataduras e incorporarse a la actividad sindical.
Otro
habla de obreros y estudiantes, en la ligazón
histórica entre estos grupos, y se tratan las
grandes luchas que llevaron a conquistar la ley
orgánica para la Universidad de la República en
1958, las luchas estudiantiles de la década del 60.
Este
DVD también tiene un tema muy actual, como es el 1
de mayo de 1983, donde se reflexiona sobre la lucha
contra la dictadura desarrollada por los
trabajadores a partir del testimonio de quienes
estuvieron en la oratoria del acto. Entre los
oradores de ese 1 de mayo del 1983 estuvo el querido
compañero bancario Juan Pedro Ciganda.
El DVD
dos trata la actuación de la CNT en la lucha
clandestina y en el exilio. También incorporamos
otros dos documentales realizados en el Interior que
refieren a los textiles y los papeleros de Juan
Lacaze y a los trabajadores del Anglo en Fray
Bentos.
Ahora
estamos terminando otros cuatro
documentales; uno es sobre el Congreso del Pueblo de
1965, que elaboró el programa tomado por la CNT.
Actualmente se está planteando hacer el Segundo
Congreso del Pueblo y nos parece de interés analizar
en qué contexto se desarrolló el del 65 y cuáles
fueron sus resultados. Intervienen
Wladimir Turianski (ingeniero de UTE, fundador de la
CNT);
Héctor Rodríguez (obrero textil, fundador de la CNT,
fallecido en 1996); el actual rector de la
Universidad de la República
y el compañero Marcelo Abdala, del
PIT-CNT.
AM –
¿Por qué los
trabajadores
bancarios son protagonistas de uno de los
documentales?
UR –
Este tercer DVD que estamos realizando incluye,
además del Congreso del Pueblo, a los trabajadores
portuarios, los de Funsa y los bancarios. Es
evidente que el gremio bancario es un sindicato de
carácter nacional, que actúa en el ámbito público y
privado y que tiene una larga y rica trayectoria de
lucha, movilización y gestión social. El sindicato
de bancarios ha experimentado transformaciones
substanciales con la agudización de las luchas
sociales, políticas y cultures a partir de los años
50. Cuando se desarrolla el proceso de unificación
sindical en la década del 60 los bancarios tienen
una participación importante. Hubo dirigentes
históricos de destacadísima actuación en la
formación de la CNT, como Carlitos Gómez, Hugo Cores,
Antonio Marotta, Raúl Varela, Aníbal Collazo y
tantos otros. AEBU siempre tuvo muchas tendencias,
las mismas que operan en el movimiento sindical
uruguayo: anarquistas, comunistas, socialistas y
gente de pensamiento social cristiano. Nos parece
que el documental que estamos realizando
–conjuntamente con José Pedro Charlo y la Productora
Avril– es un reconocimiento más a la digna y
destacada actuación del sindicato bancario durante
la huelga general de 1973 y en la dictadura. AEBU
fue uno de los baluartes de la resistencia. Estamos
procesando este documental con entrevistas a muchos
compañeros y compañeras del gremio bancario y estará
listo en junio o julio.
AM – En
una publicación de 2004, coordinada por Rodolfo
Porrini, él hacía referencia a estas nuevas formas y
corrientes de hacer historia. ¿Este nuevo abordaje
historiográfico supone incorporar la subjetividad,
al acercarse a un personaje «desde abajo»?
UR –
Esa es la idea, aunque como los documentales tienen
una duración de 24 minutos, la brevedad nos limita.
En el desarrollo de la historia social de los
trabajadores nos parece importante no solo usar los
documentos oficiales y la prensa «grande» sino
también
destacar la prensa sindical y el testimonio de los
protagonistas y de los dirigentes.
AM –
¿Son
conscientes
las
organizaciones sindicales de su rol como fuentes de
construcción de la historia a través de sus propios
boletines, fotos, registros de voz, afiches y
volantes?
UR –
Relativamente.
Nosotros
desarrollamos un trabajo
académico
en 2004 donde hicimos un
relevamiento
a los sindicatos de la Mesa
Representativa del PIT-CNT y vimos que no
tienen archivos ni guardan
documentación. Cuando se renueva la dirección se lo
llevan y hay que andar rastreando… Los sectores
subordinados, como los trabajadores, las mujeres, la
colectividad negra, dejan pocos rastros. Además, en
la dictadura hubo allanamientos, requisas y quemas y
mucha
documentación se perdió.
Hoy
estamos trabajando a través de la historia oral,
reconstruyendo esos momentos con la opinión y la voz
de los
protagonistas.
La desclasificación de archivos de la dictadura es
una fuente imprescindible. Como ellos tenían la
«función» de infiltrarse en las
asambleas y
manifestaciones y agarrar papeles… Hoy, vimos que
todo lo que nos sacaron está en la Dirección
Nacional de Información e Inteligencia, en la calle
Maldonado esquina Paraguay. Hay muchas cosas sobre
los bancarios y se puede ver todo el seguimiento que
les hicieron. Está todo sobre aquel 1 de mayo de
1980, en la iglesia San Antonio, donde varios
«tiras» de la Dirección de Inteligencia grabaron y
ficharon a todos los presentes.
AM –
Muchas veces el movimiento sindical no puede hacerse
cargo de los archivos de su memoria y requiere
apoyos del mundo académico. Es necesario hacer el
acervo de manera sistemática. En octubre del año
pasado acompañamos la presentación del libro Sin
desensillar y hasta que aclare, de Juan Pedro
Ciganda, que fuera
protagonista de la
investigación
que él mismo realizara.
¿Cuál es la postura del equipo al realizar la
investigación, en cuanto al involucramiento?
UR –
Esta es una investigación y producción
historiográfica y cultural que asumimos también
desde la militancia, pero procuramos darle rigor
histórico, académico y también un contenido emotivo,
como lo tuvo sin duda la lucha desarrollada y los
sufrimientos padecidos por el conjunto del pueblo
trabajador. Estos
documentales están precedidos de una larga
investigación
y procuramos situarnos en cada uno de los panoramas
y
características
de los gremios a considerar.
También hay que ver quiénes entrevistamos para poder
contar la historia. Descartamos contar con el
respaldo de la Secretaría de Prensa de AEBU, porque
es de los sindicatos que tienen más
documentos y
seguramente
los tengan
bastante
ordenados.
Juan
Pedro participa en el proceso de
creación
del
PIT y luego del PIT-CNT. Luego abandona la actividad
militante en AEBU y se convierte en licenciado en
Historia. Ha hecho trabajos interesantísimos. En su
libro toma cierta distancia de los acontecimientos y
estimula a que otros compañeros hagan cosas
similares. La gente se está animando un poco más a
hablar, porque para que esto funcione es necesario
que la gente pueda sincerarse y hablar.
AM –
¿Qué comentarios recibieron sobre los primeros DVD
editados?
UR – Han
sido buenos. Estamos pensando en una serie para el
año que viene. Antes hicimos otras películas también
sobre la cuestión social: Héctor el tejedor
(2002), donde se expresa una mirada al Uruguay desde
la década del 30 a la del 90, a partir de la opinión de
Héctor Rodríguez y otros sindicalistas e
intelectuales como Mario Benedetti y Eduardo Galeano.
También hicimos A las cinco en punto (2004),
que trata sobre la huelga general de 1973 contra el
golpe de estado y la instauración de una dictadura
de civiles y militares. La serie Memorias de
luchas ha andado muy bien y fue muy difundida en
TV Ciudad y canal 5. Estamos pensando en la
realización de otros documentales sobre los
sindicatos de trabajadores, pero no a partir de la
participación de los dirigentes sino de los
afiliados de todo el país, un poco como hace Carlos Sorín, ese importante director argentino en
Historias mínimas, donde destaca y rescata al
ciudadano común, ese que generalmente no sale en los
diarios ni en la televisión.
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