MANUEL MÉNDEZ – Mediante un comunicado, el Consejo Central de Aebu manifiesta su solidaridad con los ex trabajadores de Riloman tras la ocupación del local del seccional de Salto. Además, hubo un pasaje al Consejo de Disciplina de los responsables de esta acción contra el sindicato. ¿Cómo se genera esta situación y qué ha hecho el sindicato bancario por las trabajadoras y trabajadores de Riloman?
ELBIO MONEGAL – Lo que hubo fue una ocupación del local sindical de Salto, de parte de las trabajadoras de la cooperativa CSE Uruguay. El sindicato les presta su local para que la cooperativa pueda funcionar. Es una cooperativa de trabajadoras conformada por todas las ex trabajadoras de Riloman para generar puestos de trabajo. El sindicato le prestó dinero a la cooperativa para que pudiera comprar computadoras, software, call centers, para brindar distintos servicios. Como el ingreso a República Microfinanzas es muy lento, pensamos en generar puestos de trabajo genuinos para que estas trabajadoras tengan un trabajo y la cobertura del Sistema Nacional Integrado de Salud para ellas y su núcleo familiar.
Evidentemente, esta cooperativa no tiene la cantidad de trabajo suficiente para ser autosustentable. De modo que todos los meses, mediante una colecta, el sindicato vuelca un dinero a la cooperativa para pagar un sueldo solidario.
MM – ¿Ese aporte nunca se cortó?
EM – Nunca. A esta altura llevamos muchísimo dinero pago a estas trabajadoras para que puedan mantenerse hasta que consigan trabajo, como se les ha conseguido a un grupo de ellas, a quienes Microfinanzas ya ha llamado a trabajar. Pero no depende de la voluntad del sindicato, sino de que Microfinanzas siga creciendo y pueda ir expandiéndose e incorporando trabajadoras.
Estas trabajadoras de Salto, molestas con esta situación porque entienden que ya debería haber una solución laboral, ocupan el local sindical, en una actitud absolutamente amarillista. Porque ocupar un local de un sindicato es algo que no tiene antecedentes (por lo menos, no recordamos que haya ocurrido no solo en Aebu, sino en ningún otro sindicato). Además, es absolutamente ilegal. Ellas no tienen relación de dependencia con Aebu. Yo no puedo ir a ocupar la radio donde vos trabajás, porque no soy funcionario de esa radio. Lo podrán hacer los trabajadores de esa radio, que tengan relación de dependencia y por diferencias con la empresa, tomen la decisión de ocupar. Pero no alguien que no tiene relación de dependencia, como pasa con esas trabajadoras de Salto, que no son funcionarias de Aebu. Sino que Aebu, además de poner plata para mantener a estas trabajadoras, les presta un local sindical para que puedan realizar la tarea de la cooperativa. Porque se le haría mucho más difícil a la cooperativa si además de autosustentarse tuviera que alquilar locales en todo el país para poder realizar su tarea. En Montevideo tienen su local propio, pero en el Interior utilizan las seccionales de Aebu, porque gentilmente los compañeros del Interior han cedido parte de su local para que estas trabajadoras puedan hacer su tarea y tener su sustento. Y les pagan con esta actitud de ocupar el local. También hay un trabajador que no tiene nada que ver, que es un cantinero con la concesión de la cantina. Él no está pudiendo trabajar, y ese es su ingreso diario.
Por eso, el Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT tomó una resolución inequívoca en rechazo de esta ocupación y exigiendo que se devuelva el local sindical al gremio bancario. También el Consejo Central ha tomado las medidas correspondientes, con el pasaje al Consejo de Disciplina de todas esas trabajadoras. El viernes, una delegación del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT —entre quienes estarán los compañeros Juan Castillo, Fernando Pereira, Jorge Bermúdez, Fernando Gambera— además de una delegación de Aebu, estaremos allí para persuadir a estas trabajadoras de deponer su actitud y devolver el local sindical a las autoridades del seccional.
MM – Además de Microfinanzas del BROU, también se instaló una cooperativa de servicios a empresas, que fue avalada por los trabajadores de Riloman y ha permitido generar puestos de trabajo y call centers, a través de los que se está trabajando.
EM – Como decía, estas trabajadoras son parte de esa cooperativa. La semana pasada inauguramos un call center en Melo, para darles trabajo a las compañeras de esa ciudad. Muchos de los servicios que se venden desde Montevideo, para dar trabajo también al Interior, en vez de hacerlos desde Montevideo, se hacen desde Melo. Por eso se instaló el call center en Melo, que las compañeras atienden. La idea es buscar tareas en cada departamento, para que las compañeras las puedan ir haciendo, pero no es sencillo. De todos modos, mientras no hay tareas, ellas igual están percibiendo un salario solidario. Y este salario solidario lo vienen percibiendo desde hace muchísimos años, no desde ahora. La dirección del sindicato es consciente de que con ese salario solidario no se puede vivir, pero es lo que el gremio puede aportar. Nosotros no somos una empresa ni tenemos la capacidad de inventar trabajo, pero lo estamos haciendo con mucho sacrificio y esfuerzo.
Han pasado muchos años, y muchas compañeras han salido al mercado laboral a conseguir trabajo. Pero estas compañeras de Salto parece que se cansaron de estar sentadas y quieren que el trabajo aparezca mañana. Es una barbaridad, porque no tenemos la capacidad para hacerlo.
MM – ¿Es un problema solo con las compañeras de Salto? ¿El resto de las trabajadoras de la ex Riloman no tiene nada que ver?
EM – No. Es un hecho aislado, por suerte. El resto de las compañeras sigue trabajando. Las que están en Montevideo, la mayoría ya tiene trabajo. En Montevideo hay más oportunidades laborales. Las matrices de las empresas están todas en Montevideo. Y las compañeras de la cooperativa en Montevideo tienen todas trabajo. En el Interior cuesta mucho más. Pero la idea es que, así como resolvimos lo de Melo con un call center, poder ir resolviendo en los distintos lugares la forma de generar opciones de trabajo para todas las compañeras. Pero no es una cuestión que se pueda hacer de un momento a otro.
MM – Pasando a otro tema… Ayer vencía el plazo dado por el BCU para presentar el plan de negocios del Bandes, y también se anunciaba que esta semana venía a Uruguay la presidenta del banco.
EM – La presidenta no llegó, aunque todavía quedan dos días. Sobre el plan de negocios, no tenemos conocimiento de que se haya presentado absolutamente nada. Es decir que estamos en la misma situación que antes. El último acontecimiento tuvo que ver con la aceptación del Bandes de los sobres que se abrieron con 61 aceptaciones de los incentivos de retiro. A partir de entonces, no ocurrió más nada, y las autoridades locales no nos han trasmitido absolutamente nada. Nos han dicho que están esperando la llegada de la presidenta para definir la situación.
MM – El Observador indica que el Bandes recibirá una nueva capitalización para ganar tiempo en la reestructura.
EM – Seguramente El Observador haya tenido algún contacto con Venezuela o la embajada. Pero nosotros no tenemos información sobre el tema.
Transcripción: Valentina Roldós
